Maputo, MOZAMBIQUE (Agencia Fides, 16/04/2021) - Anoche, 15 de abril, se perpetró un nuevo atentado en la ciudad de Palma, en el noreste de Mozambique, tres semanas después del gran ataque yihadista que causó decenas de muertos y miles de desplazados.
Según fuentes militares, se han producido tiroteos entre los soldados y los yihadistas, pero la situación ya está controlada.
Un elemento que sugiere que los combatientes conocidos como Al-Shabaab
han logrado un avance es el hecho de que mientras en Palma se producen
enfrentamientos, los yihadistas han realizado ataques simultáneos en dos
localidades situadas en un radio de 200 km. “Atacaron Mueda, Pundanhar y
Palma casi simultáneamente”, dice una fuente militar. Sin embargo, el
ataque a Mueda no ha sido confirmado por otras fuentes.
UNICEF ha dado la voz de alarma sobre la situación humanitaria de la
población del norte de Mozambique y de los mozambiqueños que se han
refugiado en la vecina Tanzania. “Hoy en día, casi el 13% de los niños
menores de cinco años sufren de desnutrición aguda, de los cuales casi
el 4% de una forma severa. Y estas cifras sólo se refieren a las zonas a
las que tenemos acceso”, explica Manuel Fontaine, director de
operaciones de emergencia de UNICEF. Unas 700.000 personas están
desplazadas y para el mes de junio existe el riesgo de convertirse en un
millón, si la situación no mejora.
El presidente de Zimbabue, Emmerson Dambudzo Mnangagwa, ha expresado su
solidaridad con el gobierno y el pueblo de Mozambique. “Un ataque a uno
de nosotros es un ataque a todos nosotros. Permanezcamos unidos. Por lo
tanto, no podemos quedarnos de brazos cruzados y permitir que continúen
los actos de insurgencia sin una respuesta regional contundente”, ha
declarado Mnangagwa dirigiéndose a los miembros de su propio partido
Zanu PF. “La semana pasada asistí a la cumbre de la doble troika de la
SADC en Mozambique, donde el bloque regional decidió enviar
inmediatamente misiones técnicas para restablecer la paz y la
estabilidad”, ha dicho el Presidente de Zimbabue, insinuando el envío de
misiones militares por parte de los países de la Comunidad de
Desarrollo de África Austral (SADC).
Los ministros de Defensa de Botsuana, Zimbabue y Sudáfrica - que
actualmente conforman la Organ Troika, el organismo de la SADC encargado
de supervisar la crisis - se reunirán el 28 de abril en una reunión
extraordinaria sobre la situación.