Jerusalén, TIERRA SANTA (Agencia Fides, 14/10/2015) - “La imposición de puestos de control
israelíes en zonas palestinas de Jerusalén es una 'medida de seguridad'
que no proporciona ninguna seguridad, sino por el contrario aumenta la
ira y la frustración, y por lo tanto alimenta sentimientos la venganza”.
Es la evaluación que realiza el padre Raed Abusahliah, Director General
de Cáritas Jerusalén, de los posibles efectos negativos del cierre de
las zonas de Jerusalén Este, donde los ataques de los terroristas
suicidas palestinos de los últimos días, han causado la muerte de tres
ciudadanos israelíes. “En mi opinión”, declara el padre Raed a la
Agencia Fides, “pueden imponer todos los controles que quieran, pero no
será esto lo que garantice la seguridad. La única manera de lograr la
seguridad y la estabilidad para todos es restablecer la libertad al
pueblo palestino”.
Las nuevas medidas del gobierno han sido aprobadas por el gabinete de
seguridad y comunicadas durante la noche. La policía, con la ayuda de
unidades del ejército, ha sido autorizada a cerrar los barrios
palestinos de Jerusalén donde se han producido los enfrentamientos con
las fuerzas de seguridad. Se demoliran las bases de los palestinos
involucrados en los ataques y se confiscaran sus propiedades.
La escalada de la violencia y los disturbios que estallaron a partir de
principios de octubre en Jerusalén, en Israel y en los territorios
palestinos han provocado hasta ahora la muerte de ocho israelíes y de al
menos 29 palestinos.