jueves, 2 de diciembre de 2021

Lanzan el primer concurso de Reportaje Misionero «Prix Pauline Jaricot» dirigido a jóvenes de 18 a 30 años

París, FRANCIA (Agencia Fides, 02/12/2021) - Tras del Octubre Misionero y con vistas a la beatificación de Pauline Jaricot prevista para mayo de 2022, la Dirección de las Obras Misionales Pontificias de Francia ha lanzado esta semana el primer concurso de reportaje misionero «Prix Pauline Jaricot».
 

“Nuestro esfuerzo por promover proyectos como éste debe ser mayor posible: tales proyectos nacen del deseo de dar voz a quienes no suelen tenerla, relatando el compromiso constante de misioneros y misioneras que continúa día a día, a pesar de las muchas dificultades”, explican las OMP francesas.
 

Esta iniciativa se inscribe perfectamente en la tradición de la Obra Pontificia de la Propagación de la Fe, fundada por Pauline Jaricot, y creada para promover el espíritu misionero entre los fieles.
 

Los requisitos para participar en la iniciativa son: tener entre 18 y 30 años; presentar un proyecto de viaje misionero o una experiencia reciente de viaje de voluntariado o de estudios en el extranjero y la pasión por informar sobre la vida de la Iglesia local y el deseo de compartir, a través de artículos, fotos, vídeos o reportajes radiofónicos, la propia experiencia de la Iglesia universal y dar testimonio del encuentro con los hermanos cristianos.
 

La figura de Pauline Jaricot, es una fuente de inspiración indispensable, a la que se dedica este premio y cuya fe, combinada con la creatividad, el emprendimiento y la clarividencia, se puso al servicio de los misioneros y las misioneras de todo el mundo, dando vida a una obra única en la historia. “Alimentar la fe, la esperanza y la caridad de todos informando del dinamismo misionero de la Iglesia, despertar la conciencia misionera de los jóvenes adultos, promover la comunión espiritual y material en la Iglesia, apoyar la evangelización en el mundo y ayudar y acompañar a los jóvenes que quieren servir a través del testimonio, la información y la comunicación son los objetivos del premio que lleva el nombre de Pauline Jaricot”, explican los organizadores.
 

El concurso, cuyo calendario puede consultarse en línea, ofrece dos opciones de participación ("partiendo" o "viajando"), siendo el plazo de presentación de candidaturas en ambos casos el 30 de septiembre de 2022, así como la ceremonia de entrega de premios, que tendrá lugar durante la Semana Mundial de las Misiones (16-23 de octubre de 2022).


Gracias a la colaboración con los medios de comunicación católicos RCF, Aleteia, Famille Chrétienne y KTO, se ofrecerá formación en técnicas de reportaje a todos los que participen en la modalidad "partiendo". A estos últimos también se les ofrece la posibilidad de acceder a una beca para cubrir los gastos del viaje, previa aceptación de la solicitud y la oportunidad de entrar en contacto con la red mundial de las OMP. 


Para los demás, cuyo viaje está en curso o ya ha sido completado, la participación en el concurso consistirá en preparar y presentar su reportaje.

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Sección del sitio web del concurso -> http://paulinejaricot.opm-france.org/prix-pauline-jaricot/
Vídeo de presentación del concurso -> https://www.youtube.com/watch?v=DdRubVUNQo0

Monjes y monjas de Deir Mar Musa: amamos a los musulmanes en nombre de Cristo, como Él los ama

Nebek, SIRIA (Agencia Fides, 02/12/2021) - Los monjes y monjas de Deir Mar Musa renuevan su consagración monástica "sobre la base de nuestras tres prioridades: la oración, el trabajo manual y la hospitalidad" estando siempre "atraídos por el horizonte de la armonía, la amistad y la estima mutua con el Islam y los musulmanes, a quienes amamos en nombre de Cristo, como Él los ama". Esta renovada consagración monástica, llena de gratitud por los dones de gracia recibidos en los últimos tiempos, ha sido relatada en la carta de Navidad en el tiempo de Adviento, enviada a los amigos de todo el mundo por los miembros de la comunidad monástica fundada en Siria por el jesuita romano Paolo Dall'Oglio, que murió en julio de 2013 mientras se encontraba en Raqqa, en aquel momento un bastión de las milicias yihadistas del Estado Islámico (Daesh).
 

Como cada año, la carta hace un breve recuento de las alegrías, los compromisos y las penas que han marcado la vida de los miembros de la comunidad a lo largo del pasado año, poniendo una mirada de fe también las tribulaciones, las expectativas y los consuelos que en 2021 han marcado el camino de los pueblos de Oriente Medio -empezando por Siria- y de toda la familia humana.
 

“En 2021 - recuerdan los monjes y monjas de Deir Mar Musa -, lo más importante que vivimos en forma de comunidad fue el Capítulo”, la reunión anual de toda la comunidad celebrada en la ‘casa madre’ del monasterio de Mar Musa, del 18 de mayo al 4 de junio”. “El Capítulo - dice la carta -, fue mucho más que una simple y rutinaria reunión anual. Fue una etapa importante y compleja en la historia de nuestra naciente Orden, casi un acontecimiento fundacional, durante el cual reorientamos nuestra pequeña ‘barca’ hacia el puerto de la salvación”. Reconociendo sus debilidades y limitaciones, los monjes y monjas de Deir Mar Musa también encontraron un espacio “para una revisión transparente y franca, aunque a veces dolorosa, de nuestras relaciones personales, antes tensas por muchas razones; esto nos permitió restablecer la confianza en los demás y recibir en nosotros la confianza de Dios Todopoderoso”.
 

Durante el Capítulo, los monjes y monjas también pudieron reconsiderar juntos su relación “con la Iglesia universal y local, y con los cristianos orientales, tanto los que han permanecido en Oriente Medio como los que han emigrado a los cuatro puntos cardinales. Hemos reflexionado largamente -se lee en la carta- sobre el legado espiritual que nos transmitió el fundador de nuestra Comunidad, el padre Paolo Dall'Oglio, y sobre cómo hacer fructificar nuestro carisma en el diálogo religioso, especialmente con el Islam. Hemos tratado de examinar las urgencias a las que está llamada la Iglesia, con sus puntos fuertes y débiles. En definitiva, cuál es la voluntad de Dios en nuestras vidas en este momento de la historia”.
 

Además durante el capítulo, el padre Jihad Youssef (que abre su carta con un conmovedor y luminoso relato de las últimas semanas que vivió junto a su madre moribunda, víctima de la pandemia) fue elegido como nuevo abad de la comunidad, mientras que el padre Jacques Mourad, el monje que en 2015 fue secuestrado y mantenido como rehén durante muchos meses por los milicianos yihadistas del autodenominado Estado Islámico (Daesh), fue elegido como administrador y vice-superior.
 

Las páginas de la carta ofrecen una preciosa visión del último año de vida de los monjes y monjas de Mar Musa, revelando la vitalidad de la pequeña "comunidad naciente" iniciada por el padre Paolo Dall'Oglio y la fecundidad de su mirada cristiana con la que miran las cosas de la Iglesia y del mundo desde los "presidios monásticos" en los que están dispersos (la "casa madre" de Deir Mar Musa, el Monasterio de la Virgen María en Sulaymaniyah, Kurdistán iraquí, y el Monasterio de San Salvatore en Cori, Lacio, Italia. Las páginas entrelazan los detalles cotidianos de la vida de los monjes y monjas, como la descripción de las mermeladas de rosas preparadas por el padre Jacques, o los resultados del trabajo en las tierras del monasterio ("en cuanto a la temporada de aceitunas, la cosecha fue escasa pero de excelente calidad, suficiente para asegurar el suministro anual de aceitunas verdes y negras, pero no de aceite"). Los destinatarios de la carta reciben información actualizada sobre las visitas al monasterio de Deir Mar Musa del patriarca sirio católico Ignace Youssif III Younan y también de los cardenales Mario Zenari (nuncio apostólico en Siria) y Leonardo Sandri (prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales). Se resumen las numerosas iniciativas y obras de caridad, como la ayuda financiera a decenas de estudiantes universitarios en Homs y Damasco, la escuela de música, los cursos de idiomas y de alfabetización, o la guardería de al-Qalamoun en Nebek, junto con las preocupaciones cotidianas como el vertedero situado a lo largo de la carretera del monasterio, en Deir Mar Musa, "que ha crecido mucho en los últimos años debido a la guerra, el abandono y la falta de una gestión seria y de capacidad financiera". No faltan referencias ligeras y humorísticas, como la del gato persa afiliado al monasterio de Deir Mar Musa ("Lo consideramos un gato monje con sólo dos votos, pobreza y obediencia, porque lo dispensamos del voto de castidad..."). Pero nunca aparta la vista de los dolores y las pruebas que marcan la vida de los pueblos de Oriente Medio, con una caridad solícita que alimenta obras silenciosas y constantes, desde la asistencia ofrecida a los enfermos de cáncer hasta las oportunidades de trabajo ofrecidas a algunas chicas de Damasco en el taller de velas y rosarios que dirige el Hermano Yausse. "La situación económica en Siria sigue empeorando", dice la carta, y hay muchas razones para ello. Algunas son internas, como el favoritismo y la corrupción, y otras externas, como las sanciones internacionales y la "Ley del César", que también podríamos llamar "Ley del Faraón", que se ha convertido en un tirano porque nadie le ha plantado cara. El trabajo es escaso y está mal pagado, de modo que un solo salario no es suficiente para mantener o fundar una familia; incluso el doble de sueldo queda por debajo del nivel necesario para una vida decente. La gente sigue sufriendo la falta de electricidad y de productos básicos como el gas, la gasolina y el gasóleo para la calefacción y para el funcionamiento de las fábricas; el tiempo de espera en las colas frente a las panaderías para comprar el "pan de los pobres" sigue siendo largo. Pero hay gente que puede permitirse recibir tratamiento en hospitales privados, comprar el pan, el gas, el gasóleo y la gasolina en el mercado negro, llamado ‘mercado libre’, que es en realidad el ‘mercado de los esclavos’ controlado por las mafias".

El Administrador Apostólico: “Una Iglesia que consuela, en nombre del Evangelio”

Bishkek, KIRGUISTÁN (Agencia Fides, 02/12/2021) - "Kirguistán es un pequeño país rodeado de naciones muy fuertes y está cambiando mucho: siempre ha estado abierto desde el punto de vista de las oportunidades religiosas. En general, tenemos libertad para trabajar como misioneros, aunque siga siendo el lugar donde, hace unas semanas, se expulsó a un joven sacerdote sin ninguna explicación. Nos enfrentamos diariamente a dos enfoques opuestos: por un lado, el riesgo de ser acusados de proselitismo y, por otro, el error de no evangelizar. La Iglesia en Asia Central se compara a menudo con un pequeño retoño. Reflexionando sobre estas palabras, me di cuenta de que no existe ninguna planta que no dé algo, por pequeño que sea: por ejemplo, las plantas que no dan fruto, siguen dando sombra, o viceversa. En esta zona del mundo, estamos llamados a servir en una realidad tan pequeña que es casi desconocida, pero eso no significa que no pueda dar frutos” así lo dice a Fides el padre jesuita Anthony Corcoran, administrador apostólico de Kirguistán.
 

El P. Corcoran, que intervino en el reciente seminario "La misión de evangelización en Asia Central en tiempos de Evangelii Gaudium. Contexto, dificultades, perspectivas", ha ilustrado la realidad en la que está llamada a actuar la Iglesia en Kirguistán: "La población total es de unos 6 millones de habitantes, de los cuales el 34% son jóvenes menores de 15 años, por lo que es un país muy joven. El 90% de la población es musulmana, mientras que alrededor del 8-10% es cristiana. Dentro de este pequeño porcentaje, los católicos representan una ínfima minoría".


En este contexto, explica el jesuita, anunciar el Evangelio significa, sobre todo, vivir y testimoniar el ministerio de la consolación, especialmente hacia los pobres, los que sufren, los enfermos, las personas que se encuentran en situación de desamparo o desesperación: "Reflexionando sobre lo que significa ser católico y evangelizar en una realidad así, hemos comprendido lo importante que es partir de la amistad y de la experiencia del ministerio de la consolación: es una dimensión interreligiosa, porque Jesús no nos consuela sólo a los cristianos, y también muy práctica, porque es algo que no se puede rechazar. Cuando encuentran consuelo, las personas lo reconocen y lo acogen instintivamente, y luego tratan de entender cuál es la fuente. Este trabajo es especialmente importante con los jóvenes, porque si consiguen centrarse en la experiencia de la consolación pueden empezar a preguntarse de dónde viene, y así descubrir a Cristo".


En Kirguistán hay actualmente tres parroquias en las ciudades de Bishkek, Jalal-Abad y Talas, pero hay muchas comunidades pequeñas distribuidas en las zonas rurales del país. Los católicos locales pueden contar con la asistencia espiritual de siete sacerdotes, un religioso y cinco hermanas franciscanas. En 1997, el Papa Juan Pablo II estableció la Misión sui iuris, como se hizo en los estados vecinos de Asia Central. En 2006, el Papa Benedicto XVI elevó la circunscripción al rango de Administración Apostólica.

El compromiso de los Misioneros Combonianos: ayudar a los niños refugiados en Sudán del Sur a volver a la escuela

Kosti, SUDÁN (Agencia Fides, 02/12/2021) – “La inestabilidad política y la inseguridad social en Sudán del Sur han provocado un desplazamiento masivo de personas hacia las ciudades y pueblos de la frontera con Sudán: nuestro objetivo es ayudar a los niños y niñas de las familias sin trabajo, o con un trabajo ocasional, a reanudar los estudios interrumpidos y, a los más pequeños, ofrecerles el acceso a un programa escolar. Así lo informa a la Agencia Fides el padre Franck Mandozi Tondi, sacerdote comboniano, de origen congoleño, hablando del nuevo proyecto escolar que los religiosos de la Orden fundada por San Daniel Comboni en la comunidad de Kosti están llevando a cabo en favor de los niños refugiados de Sudán del Sur.
 

“Normalmente - dice el padre Franck -, durante la siembra y la cosecha, muchas de estas familias van a trabajar al campo. Los niños que asisten a la escuela se ven obligados, por la grave situación económica de sus padres, a interrumpir sus estudios para ir a trabajar con ellos. Durante este tiempo – continúa -, las lecciones continúan. A veces la mitad de la clase no está porque se ha ido a los campos. Por ello, en nuestras escuelas tenemos alumnos mayores que, por ejemplo, están en el primer año de primaria. Tenemos alumnos en las clases superiores que no saben leer ni escribir su nombre y que no hablan árabe ni inglés”.
 

Para hacer frente a esta situación, en la parroquia de San Pablo, donde trabaja el padre Franck, se ha puesto en marcha un programa educativo dividido en dos secciones: una en árabe y otra en inglés. Mientras que la sección árabe lleva más tiempo en funcionamiento - dice el misionero -, la sección inglesa es más reciente, ya que está influenciada por los refugiados de Sudán del Sur”. “Con nuestro proyecto – prosigue -, queremos que, por ejemplo, los estudiantes de familias pobres puedan continuar sus estudios. Esto reduce la cultura de la violencia, ya que la mayoría repite el tipo de violencia que ha sufrido en el pasado. En definitiva, crea un ambiente sereno que promueve el desarrollo integral de los alumnos”.
 

El religioso señala a Fides: “También a causa de la pandemia de Covid-19, el número de estudiantes en nuestras escuelas ha disminuido: en el año escolar 2018 - 2019 nuestros estudiantes eran 2.240. El año pasado fueron 1.599. Este año nuestras aulas están casi vacías, salvo algunas. La mayoría de estas familias proceden de aldeas de Sudán del Sur donde es raro encontrar una escuela bien establecida”. Por ello, es muy importante promover el diálogo y concienciar a estas familias de la necesidad de la educación de sus hijos: “Intentamos hacer lo que podemos - concluye el padre Franck -, también mediante las homilías en las misas, para invitar a los padres a tomar en serio la educación escolar de sus hijos y también para motivar a los alumnos a cooperar en su crecimiento intelectual, humano y social”.

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El vídeo de la entrevista en el canal Youtube de a Agencia Fides -> https://youtu.be/61rFtkSDAS0

“Grave error pensar que la labor misionera de la Iglesia ha terminado”: se celebran 160 años de evangelización

Ouidah, BENIN (Agencia Fides 02/12/2021) – “Nuestra Iglesia conmemora hoy un doble acontecimiento: la Iglesia que acogió hace ciento sesenta años a los intrépidos misioneros de la Sociedad de Misiones Africanas (SMA) y el recuerdo, que se remonta a hace exactamente diez años, de la visita del Papa Benedicto XVI, que vino a celebrar los 150 años de evangelización en Ouidah en la Basílica de la Inmaculada Concepción”, escribe a la Agencia Fides el Padre Brice Ulrich Afferi, marfileño, responsable de la Oficina de Comunicación de la SMA. “En aquella ocasión, con la publicación de la exhortación apostólica postsinodal Africae Munus, sobre la Iglesia al servicio de la reconciliación, la justicia y la paz, el Papa emérito nos ofreció una estupenda ‘hoja de ruta’”.
 

Las celebraciones comenzaron el 17 de abril de 2021 y han terminado el 20 de noviembre de 2021 ante una multitud de cristianos y autoridades civiles. En esta ocasión, se ha inaugurado un edificio con una casa de acogida y salas de conferencias, en memoria de los primeros misioneros: el P. Francesco Borghero, italiano de la diócesis de Génova, primer misionero italiano de la SMA, y fundador de las iglesias de Benín y Nigeria, y el P. Francisco Fernández, español, que desembarcó en Ouidah el 18 de abril de 1861. "Entre las iniciativas llevadas a cabo, los días 18 y 19 de noviembre de 2021 se encuentra la reunión de investigadores y teólogos para reflexionar juntos sobre el estado actual de la Buena Nueva recibida hace 160 años y para una relectura y análisis de la Exhortación Apostólica Postsinodal ante las limitaciones y realidades de hoy. Las actas se están preparando para una próxima publicación”, ha dicho el misionero.
 

Se trata de un paso más en la historia de la Iglesia en Benín, ha subrayado el P. Désiré Salako, Superior de la Provincia SMA Benín-Níger. “Sería un grave error pensar que la labor misionera de la Iglesia ha terminado”, ha añadido. La misión no ha terminado. Debe entrar en nuevos mundos por descubrir. Nos e debe encadenar la Palabra de Dios y, como Apóstoles de Jesús, no podemos dejar de hablar y decir al mundo que Jesús vivió, murió y resucitó y que nosotros somos sus testigos”.

miércoles, 1 de diciembre de 2021

Audiencia General del Papa FRANCISCO: "José, hombre justo y esposo de María"

CIUDAD DEL VATICANO (https://press.vatican.va - 1° de diciembre de 2021).   La Audiencia General de esta mañana se llevó a cabo a las 9.00 horas en el Aula Pablo VI del Vaticano, donde el Papa FRANCISCO se encontró con grupos de fieles y peregrinos provenientes de Italia y de todas partes del mundo.

En el discurso en lengua italiana el Santo Padre, continuando el nuevo ciclo de catequesis sobre San José, ha centrado su meditación sobre el tema: José, hombre justo y esposo de María (cfr Lectura: Mt 1,18-19).

Después de resumir Su catequesis en diversas lenguas, el Pontífice ha dirigido particulares expresiones de saludo a los grupos de fieles presentes. También dirigió un llamamiento en ocasión de la Jornada Mundial contra el AIDS que se celebra hoy y una invitación a orar por Su Viaje a Chipre y a Grecia que da inicio mañana.

La Audiencia General concluyó con el canto del Pater Noster y la Bendición Apostólica.

 

PAPA FRANCISCO

AUDIENCIA GENERAL

Aula Pablo VI
Miércoles, 1 de diciembre de 2021


Catequesis sobre San José 3. José, hombre justo y esposo de María

 

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Seguimos nuestro camino de reflexión sobre la figura de san José. Hoy quisiera profundizar en su ser “justo” y “desposado con María”, y dar así un mensaje a todos los novios, también a los recién casados. Muchas historias relacionadas con José llenan los pasajes de los evangelios apócrifos, es decir, no canónicos, que han influido también en el arte y diferentes lugares de culto. Estos escritos que no están en la Biblia —son historias que la piedad cristiana hacía en esa época— responden al deseo de colmar los vacíos narrativos de los Evangelios canónicos, los que están en la Biblia, los cuales nos dan todo lo que es esencial para la fe y la vida cristiana.

El evangelista Mateo. Esto es importante: ¿qué dice el Evangelio sobre José? No qué dicen esos evangelios apócrifos, que no son una cosa fea o mala; son bonitos, pero no son la Palabra de Dios. En cambio, los Evangelios, que están en la Biblia, son la Palabra de Dios. Entre estos el evangelista Mateo que define José como hombre “justo”. Escuchamos su pasaje: «La generación de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José y, antes de estar juntos ellos, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo. Su marido José como era justo y no quería ponerla en evidencia, resolvió repudiarla en secreto» (1,18-19). Porque los novios, cuando la novia no era fiel o se quedaba embarazada, ¡tenían que denunciarla! Y las mujeres en aquella época eran lapidadas. Pero José era justo. Dice: “No, esto no lo haré. Me quedaré callado”.

Para comprender el comportamiento de José en relación con María, es útil recordar las costumbres matrimoniales del antiguo Israel. El matrimonio comprendía dos fases muy definidas. La primera era como un noviazgo oficial, que conllevaba ya una situación nueva: en particular la mujer, incluso viviendo aún en la casa paterna todavía durante un año, era considerada de hecho “mujer” del prometido esposo. Todavía no vivían juntos, pero era como si fuera la esposa. El segundo hecho era el traslado de la esposa de la casa paterna a la casa del esposo. Esto sucedía con una procesión festiva, que completaba el matrimonio. Y las amigas de la esposa la acompañaban allí. En base a estas costumbres, el hecho de que «antes de estar juntos ellos, se encontró encinta», exponía a la Virgen a la acusación de adulterio. Y esta culpa, según la Ley antigua, tenía que ser castigada con la lapidación (cf. Dt 22,20-21). Sin embargo, en la praxis judía sucesiva se había afianzado una interpretación más moderada que imponía solo el acto de repudio, pero con consecuencias civiles y penales para la mujer, pero no la lapidación.

El Evangelio dice que José era “justo” precisamente por estar sujeto a la ley como todo hombre pío israelita. Pero dentro de él el amor por María y la confianza que tiene en ella le sugieren una forma que salva la observancia de la ley y el honor de la esposa: decide repudiarla en secreto, sin clamor, sin someterla a la humillación pública. Elige el camino de la discreción, sin juicio ni venganza. ¡Pero cuánta santidad en José! Nosotros, que apenas tenemos una noticia un poco folclorista o un poco fea sobre alguien, ¡vamos enseguida al chismorreo! José sin embargo está callado.

Pero añade enseguida el evangelista Mateo: «Así lo tenía planeado, cuando el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: “José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús porque él salvará a su pueblo de sus pecados”» (1,20-21). Interviene en el discernimiento de José la voz de Dios que, a través de un sueño, le desvela un significado más grande de su misma justicia. ¡Y qué importante es para cada uno de nosotros cultivar una vida justa y al mismo tiempo sentirnos siempre necesitados de la ayuda de Dios! Para poder ampliar nuestros horizontes y considerar las circunstancias de la vida desde un punto de vista diferente, más amplio. Muchas veces nos sentimos prisioneros de lo que nos ha sucedido: “¡Pero mira lo que me ha pasado!” y nosotros permanecemos prisioneros de esa cosa mala que nos ha pasado; pero precisamente ante algunas circunstancias de la vida, que nos parecen inicialmente dramáticas, se esconde una Providencia que con el tiempo toma forma e ilumina de significado también el dolor que nos ha golpeado.  La tentación es cerrarnos en ese dolor, en ese pensamiento de las cosas no bonitas que nos suceden a nosotros. Y esto no hace bien. Esto lleva a la tristeza y a la amargura. El corazón amargo es muy feo.

Quisiera que nos detuviéramos a reflexionar sobre un detalle de esta historia narrada por el Evangelio y que muy a menudo descuidamos. María y José son dos novios que probablemente han cultivado sueños y expectativas respecto a su vida y a su futuro. Dios parece entrar como un imprevisto en su historia y, aunque con un esfuerzo inicial, ambos abren de par en par el corazón a la realidad que se pone ante ellos.

Queridos hermanos y hermanas, muy a menudo nuestra vida no es como la habíamos imaginado. Sobre todo, en las relaciones de amor, de afecto, nos cuesta pasar de la lógica del enamoramiento a la del amor maduro. Y se debe pasar del enamoramiento al amor maduro. Vosotros recién casados, pensad bien en esto. La primera fase siempre está marcada por un cierto encanto, que nos hace vivir inmersos en un imaginario que a menudo no corresponde con la realidad de los hechos. Pero precisamente cuando el enamoramiento con sus expectativas parece terminar, ahí puede comenzar el amor verdadero. Amar de hecho no es pretender que el otro o la vida corresponda con nuestra imaginación; significa más bien elegir en plena libertad tomar la responsabilidad de la vida, así como se nos ofrece. Es por esto por lo que José nos da una lección importante, elige a María “con los ojos abiertos”. Y podemos decir con todos los riesgos. Pensad, en el Evangelio de Juan, un reproche que hacen los doctores de la ley a Jesús es este: “Nosotros no somos hijos que provienen de allí”, en referencia a la prostitución. Pero porque estos sabían cómo se había quedado embarazada María y querían ensuciar a la madre de Jesús. Para mí es el pasaje más sucio, más demoniaco del Evangelio. Y el riesgo de José nos da esta lección: toma la vida como viene. ¿Dios ha intervenido ahí? La tomo. Y José hace como le había ordenado el Ángel del Señor: de hecho, dice el Evangelio: «Despertándose José del sueño, hizo como el Ángel del Señor le había mandado, y tomó consigo a su mujer.  Y no la conocía hasta que ella dio a luz un hijo, y le puso por nombre Jesús» (Mt 1,24-25). Los novios cristianos están llamados a testimoniar un amor así, que tenga la valentía de pasar de las lógicas del enamoramiento a las del amor maduro. Y esta es una elección exigente, que, en lugar de aprisionar la vida, puede fortificar el amor para que sea duradero frente a las pruebas del tiempo.  El amor de una pareja va adelante en la vida y madura cada día. El amor del noviazgo es un poco —permitidme la palabra— un poco romántico. Vosotros lo habéis vivido todo, pero después empieza el amor maduro, de todos los días, el trabajo, los niños que llegan. Y a veces el romanticismo desaparece un poco. ¿Pero no hay amor? Sí, pero amor maduro. “Pero sabe, padre, nosotros a veces nos peleamos…”. Esto sucede desde el tiempo de Adán y Eva hasta hoy: que los esposos peleen es el pan nuestro de cada día. “¿Pero no se debe pelear?” Sí, se puede. “Y, padre, pero a veces levantamos la voz” – “Sucede”. “Y también a veces vuelan los platos” – “Sucede”. ¿Pero qué hacer para que no se dañe la vida del matrimonio? Escuchad bien: no terminar nunca el día sin hacer las paces. Hemos peleado, yo te he dicho palabrotas, Dios mío, te he dicho cosas feas. Pero ahora termina la jornada: tengo que hacer las paces. ¿Sabéis por qué? Porque la guerra fría al día siguiente es muy peligrosa. No dejéis que el día siguiente empiece con una guerra. Por eso hacer las paces antes de ir a la cama. Recordadlo siempre: nunca terminar el día sin hacer las paces. Y esto os ayudará en la vida matrimonial. Este recorrido del enamoramiento al amor maduro es una elección exigente, pero tenemos que ir sobre ese camino.

Y también esta vez concluimos con una oración a san José.

San José,
tú que has amado a María con libertad,
y has elegido renunciar a tu imaginario para hacer espacio a la realidad,
ayuda a cada uno de nosotros a dejarnos sorprender por Dios
y a acoger la vida no como un imprevisto del que defendernos,
sino como un misterio que esconde el secreto de la verdadera alegría.
Obtén para todos los novios cristianos la alegría y la radicalidad,
pero conservando siempre la conciencia
de que solo la misericordia y el perdón hacen posible el amor. Amén.

 


 

LLAMAMIENTO

 

Hoy se celebra la Día Mundial contra el SIDA. Es una ocasión importante para recordar a las muchas personas afectadas por este virus, para muchas de las cuales, en algunas zonas del mundo, no es posible el acceso a los cuidados esenciales. Hago votos por un renovado compromiso solidario para garantizar tratamientos sanitarios justos y eficaces.

Mañana viajaré a Chipre y después a Grecia para realizar una visita a las queridas poblaciones de esos países ricos de historia, de espiritualidad y de civilización. Será un viaje a las fuentes de la fe apostólica y de la fraternidad entre cristianos de varias confesiones. Tendré también la oportunidad de acercarme a una humanidad herida en la carne de tantos migrantes que buscan esperanza: iré a Lesbos. Os pido, por favor, que me acompañéis con la oración. Gracias.

 


 

Catequesis y saludo del Santo Padre en español

 

Queridos hermanos y hermanas:

En este camino de reflexión sobre la figura de san José, destacamos hoy que fue un hombre “justo” y el “prometido esposo de María”. Recordemos que, en aquel tiempo, el matrimonio tenía dos fases. La primera era un compromiso, en el que la novia seguía viviendo en la casa paterna, pero ya era considerada “esposa” de su prometido. Fue durante este tiempo que María, aunque no vivían juntos, quedó embarazada, quedando expuesta a la acusación de adulterio.

José, que era un hombre justo —es decir, observante de la ley— y amaba a María, decidió romper su compromiso en secreto, sin exponerla a la humillación pública. Pero en su discernimiento intervino la voz de Dios que, a través de un sueño, le reveló un horizonte más amplio del que él había imaginado. En medio del drama que inicialmente parecía destruir sus planes de matrimonio, María y José supieron abrir sus ojos a la realidad tal como se presentaba, acogiendo el proyecto de Dios con amor maduro y responsabilidad.

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Hoy quiero dirigirme de un modo especial a todos los novios cristianos. Ustedes están llamados a testimoniar un amor como el de María y José, un amor que pase del enamoramiento a la madurez, para que sea pleno y duradero. Pídanle a san José —que fue valiente en este paso— que los ayude a vivir el noviazgo con alegría y con radicalidad. Que Dios los bendiga. Muchas gracias.

 

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El Santo Padre recibió en Audiencia al Cardenal Maurice Piat

CIUDAD DEL VATICANO (https://press.vatican.va - 1° de diciembre de 2021).-  El Santo Padre FRANCISCO ha recibido esta mañana en Audiencia al Em.mo Cardenal Maurice Piat, C.S.Sp., Obispo de Port Louis (Islas Mauricio).