miércoles, 29 de septiembre de 2021

Los Obispos para las elecciones: “ejercer el deber y el derecho al sufragio, que es una conquista de nuestra democracia”

San José, COSTA RICA (Agencia Fides, 28/09/2021) – “En un “contexto de preocupación, angustias y dolor que la pandemia de COVID-19 ha traído a tantas familias en nuestro país y que han agudizado una serie de problemáticas en nuestra sociedad, apelamos al patriotismo y a la responsabilidad en el nuevo proceso democrático electoral próximo a iniciar”: así lo escriben los obispos de Costa Rica en un mensaje publicado en vista de las Elecciones generales de febrero 2022, momento en el que los ciudadanos estarán llamados a elegir al Presidente, Vicepresidente y a los diputados de la Asamblea legislativa.
 

En el texto, que lleva la fecha del 27 de septiembre, los obispos se dirigen de forma especial a los partidos políticos, que “tienen la grave responsabilidad de proponer a las personas que serán escogidas para servir al país”, y proponen algunas reflexiones basadas sobre el discernimiento evangélico y sobre el Magisterio del papa Francisco, invitando a los electores a informarse “de manera seria y consciente para ejercer el deber y el derecho al sufragio, el cual es una conquista de nuestra democracia”.
 

El documento de los obispos, recibido en la Agencia Fides, se titula “Reconocer, interpretar y elegir”, se inspira en la Evangelii Gaudium (51), y se divide en tres partes.
 

En la primera parte, se proponen una serie de consideraciones sobre la realidad del país: el debilitamiento en los últimos años del estado de derecho, de la solidaridad y de la inclusión; los escasos resultados del diálogo para resolver la crisis nacional en los ámbitos sanitario, educativo, social y económico; una falta de confianza generalizada en las instituciones; el crecimiento de la corrupción, la violencia, el narcotráfico y el crimen organizado; la fragilidad del sistema que debería garantizar el bienestar social, puesta de manifiesto por la pandemia; el aumento del desempleo, del coste de la vida y de los productos básicos, y de la deuda externa. Ante esta realidad, los obispos invitan a mirar con esperanza el nuevo proceso electoral del que, esperan, saldrán personas que guíen al país en el periodo 2022-2026, y tengan la capacidad de “reconstruir y consolidar los cimientos de la nación, en busca del bien común y el desarrollo integral del pueblo”.
 

En la segunda parte, “Interpretar”, los obispos recuerdan las palabras del papa Francisco sobre el concepto de política (EG 205), poniendo de relieve que esta debe ser fruto de los esfuerzos de todos “por asumir la responsabilidad personal y comunitaria para responder a los desafíos actuales”, por este motivo es preocupante la apatía hacia la política que ha incrementado en los últimos meses entre los ciudadanos de Costa Rica. Los obispos recuerdan cómo han señalado repetidamente la solidaridad como el camino a seguir en el bicentenario de la independencia de la nación, pues de lo contrario el futuro traerá cada vez más pobreza y desigualdad. “Reducir la brecha educativa, apoyar a los sectores productivos, facilitar las vías de desarrollo a los emprendedores, son solo parte de los campos en los que necesitamos propuestas de solución urgentes, concretas y viables”.
 

La tercera parte es una invitación a rezar por todos los que están involucrados en el proceso electoral y se titula “elegir”. “De manera especial – escriben -, participar del próximo proceso cívico-electoral, a escoger de manera consciente y responsable en todos los niveles de elección popular, a los líderes más capaces de impulsar la recuperación integral del país, en su ámbito social, de salud, económico y hasta anímico; y a hacerlo de manera reposada y luego de un profundo análisis y reflexión, sin caer en la trampa de polarizaciones prefabricadas, ficticias o, muchas veces, de índole meramente ideológico”.
 

Tras un llamamiento a los medios de comunicación y a los usuarios de las redes sociales para que se acerquen a las cuestiones políticas “no solo como comunicadores, sino también como educadores de un electorado que requiere urgentemente de una información clara, precisa, objetiva e imparcial durante el proceso electoral”, los obispos recuerdan que “tenemos un sistema electoral que cuidar, proteger y valorar. Y esto se hace participando y votando en las próximas elecciones”, con la esperanza de que “este proceso electoral sea auténtica expresión de responsabilidad, democracia y civismo, en el que impere el respeto y el orden, y a través del cual busquemos entre todos los más altos ideales para el fortalecimiento de nuestra nación”. 

Mujer musulmana condenada a muerte por blasfemia

Lahore, PAKISTÁN (Agencia Fides, 29/09/2021) - Un tribunal de primera instancia de Lahore ha condenado el 27 de septiembre a una mujer musulmana a la pena de muerte y a una multa de 50.000 rupias (unos 265 euros) por violar la ley sobre la blasfemia. Según la acusación, la mujer, Salma Tanveer, "se autoproclamó profetisa" y supuestamente negó la profecía del profeta Mahoma, utilizando comentarios despectivos sobre él. A sus cincuenta años, Salma Tanveer era directora de una escuela pública de Lahore, un puesto que ocupaba hasta 2013, cuando fue detenida. Fue acusada de distribuir fotocopias de sus escritos en los que supuestamente cometía un delito de blasfemia, al dirigirse con el título "Misericordia para todos los mundos", atribuido en el Corán al Profeta Mahoma, y vilipendiar al Profeta.
 

La policía registró una denuncia contra la mujer el 2 de septiembre de 2013 en virtud del artículo 295 C del Código Penal de Pakistán (PPC), basándose en la denuncia de Qari Iftikhar Ahmad Raza, imán de la mezquita local. El artículo 295 C castiga el uso de comentarios despectivos contra el Profeta Mahoma mediante palabras habladas o escritas, o mediante una representación visible, o mediante cualquier insinuación, directa o indirecta, que ofenda el nombre del Profeta. Prevé la pena de muerte, o la prisión de por vida, y una multa.
 

El caso fue aplazado y discutido solo ocho años después de los hechos, ya que el abogado de la mujer presentó un informe médico que declaraba a la acusada mentalmente inestable y con una enfermedad psiquiátrica. Según el artículo 84 del Código Penal, un delito es nulo si lo comete una persona que, en el momento de cometerlo, debido a la demencia no puede conocer la naturaleza del acto, o no puede comprender que es contrario a la ley.
 

El juez Mansoor Ahmed Qureshi, de Lahore, en su veredicto ha declarado: "Se ha demostrado más allá de toda duda razonable que la acusada escribió y distribuyó los escritos que son despectivos para el profeta Mahoma y no ha podido demostrar que su caso entra en la excepción prevista en la sección 84 del PPC". El juez ha señalado que un informe médico del Consejo de Administración del Instituto de Salud Mental de Punjab había calificado a la acusada de "apta para el proceso judicial". El juez ha señalado que hasta el momento de su detención la mujer dirigía la escuela, por lo que no es posible que estuviera enferma mentalmente.
 

Sabir Michael, líder católico y activista de los derechos humanos, en declaraciones a la Agencia Fides, comenta: "Es preocupante que otro ciudadano pakistaní haya sido condenado a muerte en virtud de la ley sobre la blasfemia. Con respeto a la dignidad humana inalienable y a los derechos humanos, nos oponemos a la pena de muerte en todos los casos. Incluso en los casos de blasfemia, el acusado no pone en peligro la vida de los demás. Si bien es cierto que se hieren los sentimientos religiosos, la pena de muerte parece una medida demasiado severa, que debe ser reconsiderada". Y añade: "A menudo ocurre que las leyes sobre blasfemia se utilizan de forma indebida por rencores personales: me sorprende cómo una mujer que es educadora puede verse involucrada en estos asuntos".
 

Sabir Michael concluye: "Desde 1987, más de 1.800 personas han sido condenadas en virtud de las leyes sobre la blasfemia, y la mayoría de ellas son musulmanas. Actualmente hay más de 80 personas condenadas a muerte o a cadena perpetua por blasfemia. Entre ellos hay 24 presos cristianos en Pakistán, acusados en 21 casos de blasfemia".
 

Hace un mes, una mujer cristiana, Shagufta Kiran, residente en Islamabad, fue acusada de blasfemia por el simple hecho de reenviar un mensaje en WhatsApp que incluía contenido considerado blasfemo.
 

Según un informe de febrero de 2021 del Centro para la Justicia Social, una ONG con sede en Lahore dirigida por el católico Peter Jacob, las condenas y los abusos de la ley de blasfemia crecen exponencialmente en Pakistán, en una tendencia muy preocupante que merece más atención por parte de las autoridades civiles. Las organizaciones de la sociedad civil y los líderes cristianos, hindúes y musulmanes están planteando este viejo asunto, que es un punto delicado para Pakistán, que tiene algunas de las penas más duras del mundo (cadena perpetua o pena de muerte) por blasfemia contra el Islam.

La Iglesia vuelve a celebrar misas "cum populo"

Kuala Lumpur, MALASIA (Agencia Fides, 28/09/2021) - Después de meses de suspensión de las misas con la presencia de los fieles, debido a la pandemia, la Archidiócesis de Kuala Lumpur ha anunciado que a partir del 9 de octubre en el territorio diocesano se reanudarán las misas "cum populo". El arzobispo Julian Leow, que dirige la comunidad local de Kuala Lumpur, tras consultar al ‘Crisis Task Force Management Team’, un grupo creado por la Iglesia para hacer frente a la emergencia de la pandemia y tomar las medidas oportunas, ha anunciado la reanudación de la celebración pública de los sacramentos, a partir de las misas diarias del sábado 9 de octubre. De hecho, a medida que la situación de la pandemia mejore de forma gradual y constante en diversas partes del país y dentro de la arquidiócesis de Kuala Lumpur, se autorizará gradualmente a las parroquias a celebrar misas públicas, siempre respetando las medidas y los protocolos anti- covid.


“El número total de personas permitido para cada misa pública no debe exceder un tercio de la capacidad total de la iglesia para permitir una distancia adecuada. Esto también se aplicará a las bodas y los funerales”, ha dicho el padre Michael Chua, canciller de la archidiócesis de Kuala Lumpur. Los párrocos deben velar por aumentar progresivamente el número de misas programadas para permitir la participación de todos los fieles, pero también para respetar los protocolos.
 

El sacramento de la confesión también puede reanudarse a criterio del párroco. El sacramento de la confirmación puede conferirse en las parroquias cumpliendo las medidas sanitarias. Por el momento, los bautizos y las primeras comuniones de niños siguen suspendidas hasta nuevo aviso debido a los mayores riesgos detectados.

 
La Crisis Task Force de la Archidiócesis llevará a cabo una evaluación semanal de la situación basada en los siguientes indicadores: tasa de vacunación del estado; tasa de ocupación de las camas de hospital y de las unidades de cuidados intensivos; tendencias promedio de 7 días, antes de ofrecer recomendaciones al arzobispo para luego dar a los sacerdotes de las parroquias y a los fieles pautas para la celebración de los Sacramentos.


Antes de que se puedan reanudar las misas públicas, un equipo especial de cada parroquia debe asegurarse de que el lugar de la celebración tiene una ventilación adecuada, de acuerdo con las directrices emitidas por el Departamento de Seguridad Pública y Salud Laboral. 


La arquidiócesis de Kuala Lumpur sigue haciendo todo lo posible, “para proteger las necesidades físicas y espirituales de sus fieles”, cumpliendo las directrices de salud pública y comprendiendo la necesidad de hacer sacrificios para proteger el bien común. “Mientras nuestras parroquias se preparan para reanudar la celebración de las misas públicas, continuamos vigilantes, dando gracias a Dios por su fidelidad y su amor”, ha concluido el padre Chua.

Los marineros son “embajadores de Cristo”

Manila, FILIPINAS (Agencia Fides 28/09/2021) - "Los marineros filipinos forman parte del círculo de amigos de Dios. Desafían el peligro y sufren la soledad por el bien de sus familias y su país. Rezamos para que sigan siendo embajadores y fieles mensajeros de Cristo", dijo el obispo Narciso V. Abellana, a la cabeza de la diócesis de Romblon, y presidente de la Comisión para el Cuidado Pastoral de los Migrantes e Itinerantes, dentro de la Conferencia Episcopal de Filipinas (CBCP). En Filipinas, el Día Mundial del Migrante y del Refugiado (que se celebra el 26 de septiembre) coincide también con la celebración del Día Nacional de la Gente de Mar, es decir, de aquellos que trabajan en barcos, marineros activos o jubilados, pescadores o personas que se dedican a trabajar en el mar.
 

El Día es un recordatorio de que los marineros "realizan su trabajo con competencia profesional y sentido de la responsabilidad, manteniéndose fuertes en los momentos de tentación y soledad, inspirados por los valores de la cultura filipina y la fe cristiana", añadió Mons. Honesto F. Ongtioco, Obispo de Cubao, al celebrar la misa el 26 de septiembre en la Catedral de la Inmaculada Concepción, en Cubao y recordando que unos 400.000 de los 1,6 millones de marinos del mundo son de nacionalidad filipina.
 

En otro mensaje, el padre Jerry M. Orbos, misionero del Verbo Divino y comprometido con la pastoral de los marinos, dijo: "Hoy rezamos por nuestros marineros y sus familias. Que los Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael sigan protegiéndolos, defendiéndolos y guiándolos. Que el Señor proteja a nuestros marineros filipinos de todos los peligros: físicos, morales y espirituales. Que el vínculo de amor y unidad con sus familias siga siendo fuerte a pesar de la soledad del trabajo, la distancia y la larga separación”.
 

Recordando la experiencia y las dificultades de los marineros y los emigrantes en el Día dedicado a ellos, el obispo Narciso V. Abellana señaló: "Cuando el 'diferente' (por el color de la piel, la etnia, el credo, la cultura) trata de encajar en una comunidad determinada, encuentra dificultades y una aceptación no tan inmediata. Se les mira con recelo. La vida de un emigrante no es fácil, y la de un refugiado es aún más difícil. Hay prejuicios y discriminación, incluso entre los que nos declaramos cristianos y pertenecemos a la Iglesia católica.


El obispo apeló a "ser inclusivos, no sólo en el uso del lenguaje sino, sobre todo, en las relaciones humanas", recordando las palabras del Papa Francisco en su encíclica "Fratelli tutti". Comentando el Mensaje del Papa para la Jornada del Emigrante, titulado "Hacia un "nosotros" cada vez más amplio", el Obispo señaló que "a menudo tenemos miedo de la diversidad; sin embargo, la diversidad puede enriquecernos, debe ser acogida".

Documento sobre el futuro de los cristianos en Oriente Medio: las “protecciones” occidentales o las “alianzas entre minorías” no nos ayudan

Antelias LÍBANO (Agencia Fides 28/09/2021) - En Oriente Medio hay realidades eclesiales que “para obtener ayuda de algunos grupos cristianos americanos y europeos, adoptan ideas que militan contra la convivencia, exageran el sufrimiento de los cristianos y promueven la teoría de la persecución sistemática por parte de los musulmanes”. Otros actores eclesiales confían en la estrategia de la “alianza entre minorías” o en la protección de los regímenes autoritarios como únicas formas de garantizar la supervivencia de las comunidades cristianas autóctonas en Oriente Medio. Se trata de opciones y orientaciones equívocas, que corren el riesgo de pesar negativamente sobre el futuro de la presencia cristiana en Oriente Medio y de negar la misión misma a la que la Iglesia está llamada en esa parte del mundo en la que Cristo ha vivido su vida terrenal. Estas son algunas de las provocaciones difundidas en el documento titulado «Cristianos en Oriente Medio: por una renovación de las opciones teológicas, sociales y políticas». La contribución, articulada en cien párrafos, se ofrece como un intento sistemático de considerar en profundidad la condición actual de las comunidades cristianas en el contexto árabe-mediterráneo. Esta iniciativa no tiene parangón en la historia reciente de la reflexión teológica y pastoral sobre el presente y el futuro de los cristianos en Oriente Medio. El documento, que se ha dado a conocer hoy durante una presentación oficial en la sala de conferencias de la Iglesia de San Elías en Antelias (Líbano), es el resultado de un largo proceso realizado por un equipo ecuménico de especialistas en teología, estudios sociales y cuestiones geopolíticas. Hombres y mujeres, ministros ordenados y laicos, que han querido debatir con franqueza y libertad “sobre cuestiones que algunos pueden considerar inadecuadas para el debate público”. El equipo, que ha adoptado una fórmula que se hace eco de un versículo del Deuteronomio ("Elegimos la vida en abundancia"), incluye, entre otros, al profesor Souraya Bechealany, antiguo secretario general del Consejo de las Iglesias de Oriente Medio, y al sacerdote maronita Rouphael Zgheib, director nacional de las Obras Misionales Pontificias del Líbano.
 

En muchos pasajes, el documento se libera de los estereotipos que condicionan y ofuscan la representación dominante en los medios de comunicación occidentales sobre las comunidades cristianas de Oriente Medio. Que son presentadas como "minorías" asediadas que necesitan protección externa, ya sea financiera o geopolítica.
 

Los cristianos de Oriente Medio - reconocen los autores del documento - se enfrentan a enormes emergencias y provocaciones “que nos ponen ante opciones de las que dependen nuestra existencia y nuestra presencia futura”. El “debilitamiento progresivo de nuestra presencia y testimonio hace imperativo un examen profundo de nuestra situación, a partir de una lectura crítica”. En las convulsiones geopolíticas de Oriente Medio, analizadas por el documento con abundantes referencias históricas a las épocas del "renacimiento" árabe y del "despertar islámico", el documento señala que el riesgo más insidioso para las actuales comunidades cristianas de Oriente Medio es el "enfoque reduccionista basado exclusivamente en la lógica de la mayoría y la minoría". Una lectura distorsionada de la realidad que lleva a algunos a buscar protección "a través de una 'alianza de minorías', viendo en ello una garantía para perpetuar la presencia cristiana en Oriente Medio". A la larga, esta opción "desvirtúa un auténtico testimonio cristiano", basado "no en el uso de la religión como herramienta política, ni en la reivindicación de derechos o privilegios específicos para mantener una identidad rígida, sino en la apertura al otro en el diálogo".
 

El extenso documento describe con realismo las consecuencias del sectarismo y el fanatismo religioso como factores devastadores para cualquier proyecto de "convivencia entre diferentes" que redescubra la matriz "plural" de la historia de los pueblos y civilizaciones de Oriente Medio. Se reconoce que las comunidades cristianas de los países de la zona viven en sociedades "impregnadas de islam", en las que "el islam se ha convertido en un factor intrínseco". Se subraya que la emigración de los cristianos, que se ha intensificado en las últimas décadas, no puede interpretarse exclusivamente como un efecto directo del auge de los movimientos islamistas violentos, al tiempo que se señalan con realismo muchos factores de "debilidad interna" que lastran el espíritu apostólico de las instituciones y las realidades eclesiales. Entre otras cosas, se constata que "el lenguaje utilizado por el estamento religioso, en muchos casos, sigue estando alejado de la realidad cotidiana, de los sufrimientos y de los temores de los cristianos locales", y va perdiendo poco a poco su poder de atracción para las generaciones más jóvenes, entre las que hay una tendencia creciente a la indiferencia e incluso al ateísmo. El documento describe en términos críticos los casos de competencia entre instituciones eclesiásticas empeñadas a tiempo completo en tratar de encontrar recursos financieros para asegurar su supervivencia, y en varios pasajes deplora la forma en que las instituciones eclesiásticas se relacionan con los poderes políticos, a menudo dominados por "intereses personales y facciosos, una mentalidad minoritaria y una búsqueda de pequeñas conquistas sectarias".
 

Entre las "soluciones erróneas" ensayadas para abordar los problemas de las comunidades cristianas de Oriente Medio, el documento señala la tendencia que empuja a los representantes y grupos de la Iglesia "a adherir a ideologías totalitarias, a regímenes autoritarios", o la carrera por "ocupar posiciones de influencia y adquirir beneficios y protecciones autoritarias", alegando que ello puede "garantizar la continuidad y el valor de su presencia en Oriente Medio".
 

Además de las observaciones críticas, el documento también sugiere vías constructivas que deben explorarse para abordar las necesidades urgentes que asedian a las comunidades cristianas de Oriente Medio. En muchos pasajes del documento se hace un llamamiento a redescubrir el tesoro de las propias tradiciones eclesiales: "La mayoría de las Iglesias históricas de Oriente Medio", señalan los autores del texto, "son patriarcales o sinodales. Ambos sistemas se inspiran en la idea de sinodalidad, que, en su significado original, se refiere a la comunión y al caminar juntos”.
 

Estos rasgos tradicionales de la vida eclesial de las comunidades orientales se deben recuperar, mientras que "desgraciadamente hoy en nuestras Iglesias vemos al pueblo de Dios - especialmente a las mujeres y a los jóvenes - marginados en las decisiones importantes". A menudo asistimos al crecimiento de un espíritu autoritario, que borra la responsabilidad compartida, el gobierno equilibrado y el espíritu de responsabilidad entre la gente y sus pastores".
 

Según los autores del documento, la vida eclesial de las comunidades de Oriente Medio debe liberarse "de las prácticas que reducen a las mujeres a seres de segunda clase, prácticas que son contrarias al espíritu del Evangelio". Además, los cristianos de Oriente Medio "deben negarse a unirse o identificarse con regímenes políticos dictatoriales, ya sean ideológicamente laicos, teocráticos o feudales. También deben rechazar una "alianza minoritaria" y la opción de buscar protección". La perspectiva sugerida es la de reconocer el destino común de los cristianos con los conciudadanos de otras confesiones y "fomentar su participación en la esfera pública y en la lucha por un Estado civil", regido según el principio de ciudadanía e igualdad. Un Estado "guiado por el derecho civil moderno", capaz de acoger e integrar todas las "diversidades" y pluralidades de Oriente Medio.

LINK
Texto completo del documento en inglés -> http://www.fides.org/it/attachments/view/file/Testo_integrale_del_Documento_English_Version_.pdf

Llamamiento de los Obispos pakistaníes: participar activamente en el proceso sinodal

Islamabad, PAKISTÁN (Agencia Fides 27/09/2021) – “Nosotros, la Iglesia en Pakistán, expresamos nuestros sentimientos de alegría por el Sínodo anunciado por el Papa en 2023. Como obispos de la Conferencia Episcopal de Pakistán (PCBC) invitamos a todos los fieles a participar en el camino sinodal con celo y dedicación. Para que haya verdadera comunión en la Iglesia, todos están llamados a participar, cada uno según su función. Se trata de un proceso de discernimiento, con la ayuda del Espíritu Santo, que implica a obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos católicos, cada uno según los dones y el carisma de su vocación”: es lo que ha dicho el arzobispo Joseph Arshad, presidente del PCBC, en un mensaje enviado a todos los fieles de Pakistán y remitido a la Agencia Fides.
 

El prelado, que ha dirigido a la diócesis católica de Islamabad-Rawalpindi, afirmando que: “Este es un momento emocionante para toda la Iglesia, incluida la de Pakistán. Nuestras diócesis se unirán pronto a las diócesis de todo el mundo en la organización de sesiones de escucha para diversas comunidades y grupos especiales”. Luego ha añadido: “En las próximas semanas se compartirá más información con los líderes diocesanos, los párrocos, los animadores y los líderes parroquiales. Esta es una oportunidad inestimable para que todos los católicos de Pakistán compartan sus reflexiones mientras aprendemos humildemente juntos cómo nosotros, el Pueblo de Dios, construimos la comunión entre nosotros y llevamos a cabo nuestra misión en el mundo”.
 

Además ha informado de que: “La fase diocesana se caracterizará por una consulta entre los fieles que discutirán un documento preparatorio y un cuestionario que la Secretaría del Sínodo en Roma ha enviado a las Iglesias locales. Una vez concluidas las consultas diocesanas, los miembros de la Conferencia Episcopal de Pakistán tendrán un período de discernimiento para escuchar lo que el Espíritu ha inspirado en las iglesias que les han sido confiadas”. En su mensaje a los fieles de Pakistán, el arzobispo Joseph Arshad ha concluido diciendo: "Pedimos al Espíritu Santo que nos guíe a todos juntos en nuestro viaje sinodal”. Un resumen de este camino de reflexión será enviado a la Secretaría del Sínodo en el Vaticano antes de abril de 2022. Las reflexiones ‘continentales’ también están previstas entre abril de 2022 y marzo de 2023.
 

El Papa Francisco ha convocado la XVI Asamblea del Sínodo de los Obispos sobre el tema «Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión». En octubre de 2021 comienza el camino sinodal de todo el Pueblo de Dios. El Papa Francisco inaugurará formalmente este viaje sinodal en el Vaticano los días 9 y 10 de octubre y los obispos de todo el mundo abrirán el proceso sinodal en sus respectivas diócesis el 17 de octubre. El proceso culminará en octubre de 2023 con la Asamblea del Sínodo de los Obispos en Roma.

Covid-19: Uganda se debate entre economía terrenal y economía espiritual

Kampala, UGANDA (Agencia Fides 29/09/2021) – “Que nuestro deseo de una economía terrenal no sea a expensas de la economía espiritual”, ha declarado James Kakura James, seminarista ugandés, hablando sobre la reapertura de los lugares públicos y la permanencia del cierre de los lugares de culto en el país por la emergencia Covid-19.
 

“Las iglesias y las mezquitas han dado vida a la economía actual de Uganda”, dice la nota recibida por la Agencia Fides. “Hay muchos que se preguntan si los lugares de culto se consideran más vulnerables a la propagación del virus que los transportes públicos y los mercados, pero para nosotros, que conocemos el significado y el poder de la comunión, la oración en común y las reuniones de la iglesia, esta teoría no se sostiene - explica el seminarista -. Otros lugares se están reabriendo, no porque sean más seguros, sino porque se consideran indispensables para el futuro de la economía del país”.
 

Kakura explica que fueron los misioneros europeos, entre ellos los Padres Blancos, la Sociedad Misionera de San José de Mill Hill y los Misioneros Combonianos, quienes introdujeron la educación formal en Uganda a finales del siglo XIX. “No podemos olvidar la enorme contribución que la iglesia de Uganda ha hecho a la economía desde la llegada de los lugares de culto al país”.
 

«La educación formal fue iniciada por las confesiones religiosas para erradicar la ignorancia de la sociedad», reiteraron los obispos de Uganda en 1997. “Los misioneros fueron pioneros en la educación de los hijos de los dirigentes que luego se convirtieron en gestores al frente de la economía del país. Los mismos misioneros siguieron construyendo escuelas, hospitales y carreteras. Y por su parte - insiste el seminarista ugandés -, fueron los comerciantes musulmanes los que establecieron el comercio en Uganda y a ellos les debemos también nuestra economía”.
 

El papel fundamental de la Iglesia es la evangelización y la santificación del pueblo, y no hay que olvidar el papel de la religión en la formación de las conciencias. “Un pueblo ya santificado por la acción de la iglesia se convierte en un instrumento de paz y amor, en un factor central de crecimiento económico constante. Cualquier gobierno que quiera hacer crecer la economía debe primero santificar y formar la conciencia y la moral de su pueblo. Esto sólo puede hacerse a través de los sacramentos, que nunca pueden recibirse virtualmente”, explica Kakura. “¿Cómo se puede pensar en recibir la santificación que viene por el Bautismo, la celebración de la Eucaristía, la Penitencia o la Unción en la radio o la televisión? ¿Se puede transmitir la recepción de la Eucaristía por televisión? ¿Todo el mundo tiene radio, televisión o YouTube?” concluye el joven seminarista.