Addis Abeba, ETIOPÍA (Agencia Fides, 12/03/2019) - Un misionero y una religiosa (ambos
ciudadanos de Kenia) y cuatro laicos etíopes pertenecientes al personal
de Catholic Relief Services (CRS) también se encuentran entre las 157
víctimas del vuelo de Ethiopian Airlines a Nairobi siniestrado poco
después del despegue desde Addis Abeba el domingo 10 de marzo.
Según la información recogida por la Agencia Fides, el misionero era el
padre George Mukua Kageche de los Misioneros Mariannhill, mientras que
la religiosa era la Hermana Florence Wangari de las Hermanas Misioneras
de Nuestra Señora de los Ángeles (también conocidas como Soeurs
Missionnaires de Notre-Dame des Angels), una orden canadiense fundada en
Quebec en 1922.
El padre Mukua, nativo de Nairobi, realizaba su ministerio en Roma,
mientras que la hermana Wangari, de 35 años, era misionera en la
República Democrática del Congo (RDC). La monja era originaria de la
diócesis de Nakuru y regresaba a Kenia para renovar su pasaporte. Los
cuatro miembros del CRS (Sara Chalachew, Getnet Alemayehu, Sintayehu
Aymeku y Mulusew Alemu) viajaban a Nairobi para participar en un curso
de formación. Hay un total de 157 fallecidos de los que 149 pertencen a
30 nacionalidades diferentes. Estos incluyen al menos 35 trabajadores
humanitarios, miembros de las fuerzas de mantenimiento de la paz o
personal de organizaciones internacionales. El accidente del vuelo 302
ha sido definido por la ONU como “el accidente aéreo más grave que ha
involucrado al personal de la ONU en las últimas décadas”. Un número tan
alto de víctimas entre los operadores de organizaciones internacionales
de desarrollo se debe al hecho de que el vuelo accidentado conectaba
Addis
Abeba a Nairobi, los dos centros principales de la ONU y de varias ONG
que trabajan en África Oriental que se desplazaban a Nairobi con motivo
de una conferencia sobre el medio ambiente en la oficina de las Naciones
Unidas en la capital de Kenia.