El Cairo, EGIPTO (Agencia Fides, 07/03/2018) – Prosigue en Egipto el proceso de
“legalización” de los lugares de culto cristianos construidos en el
pasado sin los permisos necesarios, junto con la concesión de
autorizaciones para la construcción de nuevas iglesias. El Consejo de
Ministros de Egipto, presidido por el primer ministro Mostafa Kamal
Madbouly, aprobó el pasado 5 de marzo el informe del Comité para la
regularización, restauración y construcción de nuevas iglesias, que
certificó formalmente la verificación y la posterior autorización para
el uso legítimo de 783 lugares de culto cristianos sometidos a controles
ministeriales.
Las fuentes gubernamentales y eclesiásticas, recogidas por los medios de
comunicación egipcios, esperan que a fines de 2020 se completen los
controles y las consiguientes autorizaciones ministeriales para más de
700 lugares de culto cristianos en espera de regularización.
Las iglesias sometidas al escrutinio de la comisión gubernamental ad hoc
son principalmente aquellas construidas antes de que la nueva ley sobre
la construcción de edificios de culto cristianos entrara en vigencia,
aprobada por el Parlamento a fines de agosto de 2016. El trabajo de la comisión gubernamental consiste en
verificar si miles de iglesias y lugares de oración cristianos
construidos en el pasado sin las autorizaciones requeridas cumplen con
los estándares establecidos por la nueva ley. La verificación
generalmente se resuelve en el proceso de “regularización” de los
lugares de culto, que se declaran conformes con los parámetros definidos
por las nuevas disposiciones legales.
En las últimas décadas, muchos de los lugares de culto cristianos se
habían construido de manera espontánea, sin las autorizaciones
necesarias. Incluso hoy en día, esta circunstancia, la existencia de
edificios levantados por comunidades cristianas locales sin permisos
legales, sirve para los grupos islamistas como pretexto para incitar la
violencia contra los cristianos.
La ley sobre lugares de culto de agosto de 2016 representó para las
comunidades cristianas egipcias un avance objetivo en comparación con
las llamadas “10 reglas” de 1934 añadidas a la legislación otomana por
el Ministerio del Interior, que prohibió, entre otras cosas, construir
nuevas iglesias cerca de colegios, canales, edificios gubernamentales,
ferrocarriles y zonas residenciales. En muchos casos, la aplicación
rígida de esas reglas había impedido la construcción de iglesias en
ciudades y pueblos habitados por cristianos, especialmente en las zonas
rurales del Alto Egipto.