Damasco, SIRIA (Agencia Fides, 15/03/2019) - Los cristianos ortodoxos en Siria cuentan con
el apoyo ruso en la reconstrucción de iglesias y monasterios que fueron
destruidos por los terroristas durante años de guerra en el país. Así lo
explica el archimandrita Alexi Chehadeh, director general del
Departamento para el desarrollo de las relaciones ecuménicas del
Patriarcado greco-ortodoxo de Antioquía y de todo el Oriente. En una
entrevista con la agencia gubernamental rusa Sputnik, el representante
de la Iglesia Ortodoxa de Antioquía, -dirigida por el Patriarca Yohanna
X-, con sede en Damasco, expresó su gratitud a “la Iglesia Ortodoxa Rusa
y al gobierno ruso, que prometieron ayudarnos para reparar y
reconstruir nuestras iglesias, monasterios y escuelas. Esperamos que
esta ayuda llegue pronto”. El archimandrita greco-ortodoxo definió como
“muy importante” el apoyo ruso, teniendo en cuenta que las
organizaciones humanitarias internacionales “no han tenido en cuenta
entre sus
prioridades la reconstrucción de iglesias y monasterios”.
En los últimos meses se han intensificado las visitas a Siria de las
delegaciones rusas, sean de políticos o de religiosos, interesadas en
ver por sí mismas la devastación sufrida por los lugares de culto
cristianos durante el conflicto. A finales de enero, según recogía la
Agencia Fides, el Patriarca greco-ortodoxo de
Antioquía, Yohanna X, hizo un viaje a Rusia, ocasión en la que expresó
públicamente su agradecimiento por la contribución proporcionada por
Rusia también a la lucha contra los grupos armados yihadistas.
Hasta ahora, la contribución más importante de Rusia a la restauración y
reconstrucción de lugares de culto cristiano en Siria ha sido la
operada en el monasterio ortodoxo de Santa Tekla, en la ciudad siria de
Maalula, que reabrió durante algunos meses incluso
a las visitas de peregrinos y turistas. El pueblo de Maalula fue
invadido por las milicias islamistas anti-Assad, en una de las fases más
intensas del conflicto sirio, entre septiembre de 2013 y marzo de 2014.
El grave daño perpetrado en el lugar de culto durante ese tiempo fue
resuelto gracias al apoyo ofrecido por la Asociación de veteranos rusos
“Boevoe Bratstvo” (Hermandad Militar).