Nairobi, KENIA (Agencia Fides, 06/03/2019) - “Se celebra el mal y se condena el bien”,
aseguró monseñor Anthony Muheria, Arzobispo de Nyeri, en su homilía por
la misa de apertura de la Campaña Nacional de Cuaresma celebrada en la
catedral Nuestra Señora de la Consolata en Nyeri, Kenia.
Monseños Muheria condenó el hecho de que también en Kenia se ha
difundido una cultura que “glorifica el mal”, algo ajeno a los
cristianos. “Se elogia a los malhechores y se culpa a las personas que
respetan la ley. Hoy estamos siendo testigos de la glorificación del
mal, nosotros, los cristianos, los ciudadanos, recompensamos a los que
hacen el mal mientras nos reímos de los que hacen el bien, llamándolos
estúpidos”, denuncia el arzobispo.
Mons. Muheria lamentó la difusión de los juegos de azar y la corrupción
que ha envuelto al país, indicando que es probable que estos vicios
destruyan el tejido moral de Kenia. “¿Por cuánto tiempo nuestra nación
será etiquetada constantemente como una nación de ludópatas”, se
preguntó el arzobispo. “Nuestras familias están divididas porque los
padres gastan todo su dinero en el juego. En nuestras ciudades, la
mayoría de la publicidad es el juego. Parece que nuestros hijos solo han
aprendido una cosa: que apostando se llega al éxito. Este no es el
camino al éxito. El éxito es sudor, es trabajo es recompensa”.
Según el arzobispo Muheria, la corrupción presente en las instituciones y
el mito del dinero fácil corroen la sociedad como consecuencia de la
codicia: “No debemos dejarnos esclavizar por la codicia por el dinero,
porque es un virus que nos impide vivir para Dios y respetar la ley de
amor. Durante esta temporada de Cuaresma, deberíamos reflexionar sobre
la codicia que ha hecho de Kenia una nación de jugadores, una nación de
ladrones y una nación de corruptos”. “Oremos para que este momento de
gracia no pase en vano, para que la palabra de Dios no regrese a Él sin
cumplir aquello para lo que fue enviada: para curarnos, para exhortarnos
a la conversión y la acción”, concluyó.