CIUDAD DEL VATICANO (Agencia Fides, 08/03/2018) - "Los gobernantes de la India y Pakistán deben
sentarse en una mesa de negociaciones e iniciar el diálogo para abordar y
resolver el viejo problema de Cachemira. Somos conscientes de que se
trata de una cuestión antigua y de una cuestión política delicada, pero
tenemos que ponernos manos a la obra y comprometernos por el bien común
de nuestros dos pueblos. El diálogo comienza con la confianza mutua.
Construyamos amistad, respeto y abandonemos todas las hostilidades entre
nuestros pueblos". Este es el llamamiento conjunto que, a través de la
Agencia Fides, lanzan los directores nacionales de las Obras Misionales
Pontificias de India y Pakistán, el padre Ambrose Pitchaimuthu (India) y
el padre Asif John (Pakistán), expresando su esperanza en superar la
crisis entre los dos Estados. En conversación con Fides, los dos
sacerdotes aseguran: "Somos hermanos y nos sentimos como hermanos.
Después de esta última crisis,
debemos actuar e iniciar un camino sereno. Como cristianos de la India y
Pakistán tenemos en nuestros corazones y en nuestras mentes esta
sincera petición a nuestros líderes. Y, como creyentes, hijos de un solo
Padre Celestial, estaremos listos para mostrar la fraternidad que va
más allá de cualquier frontera política". Las hostilidades continuan con
el ejército indio advirtiendo al pakistaní que las provocaciones y
bombardeos cerca de la "Línea de Control" entre el Estado indio de Jammu
y Cachemira podrían tener "graves consecuencias".
EL padre Asif John, que en Pakistán es también vicario general en la
diócesis de Islmabad-Rawalpindi, explica: "La paz es el único camino. La
gente, tanto en Pakistán como en la India, no tiene ningún problema
entre ella. Hay que aumentar los intercambios culturales. Como Iglesias
cristianas en el pasado hemos tenido iniciativas comunes que hoy podemos
revivir, dando ejemplo de Iglesia unida. A veces el nacionalismo es un
obstáculo para establecer buenas relaciones con la India, pero en la
conciencia colectiva de Pakistán hay una referencia a los valores
comunes y también a la urgencia de luchar contra un enemigo común: el
terrorismo".
Ambrose Pitchaimuthu, sacerdote del estado indio de Karnataka está de
acuerdo: "En primer lugar hay que decir claramente que una guerra no
tendría sentido. En cambio, estamos llamados a superar las fronteras y a
construir la unidad. Como iglesias en los dos países, esperamos la
formación de una plataforma común, quizás bajo el auspicio de la
Federación de Conferencias Episcopales de Asia (FABC). Los pueblos de la
India y Pakistán tienen una cultura y unas raíces comunes y entre las
personas no hay ninguna hostilidad: existe un deseo de convivencia
pacífica y nuestros gobernantes deben respetar e interpretar esa
voluntad. Nos preguntamos: ¿por qué, después de tantos años, sigue sin
haber una solución definitiva para Cachemira? Quizás porque los líderes
políticos, a lo largo de las décadas, han superado la crisis por razones
de consenso político interno: es un riesgo que seguimos corriendo hoy.
Hoy pedimos a los líderes políticos que vuelvan a poner en el
centro el bien y la prosperidad de nuestros pueblos.