Lima, PERÚ (Agencia Fides, 12/03/2019) - El papel de los diferentes actores sociales y
políticos venezolanos, la posición de los países del mundo y los bloques
transnacionales que inciden en la crisis así como la contribución de la
Compañía de Jesús fueron algunos de los temas que trató el Seminario
Latinoamericano “Investigación de alternativas políticas para la crisis
venezolana”, organizado en Lima del 4 al 6 de marzo por la Conferencia
de los Superiores Provinciales de la región jesuita (Cpal) junto con la
Universidad Antonio Ruiz de Montoya de Lima y la Universidad Católica
Andrés Bello en Caracas. Participaron 51 laicos y sacerdotes, incluyendo
19 jesuitas, de diferentes áreas académicas y de varios países
latinoamericanos.
“Somos conscientes del hecho de que las causas del actual deterioro de
la democracia y las condiciones de vida de los venezolanos son
antiguas”, escribe el padre Roberto Jaramillo, presidente de Cpal, en el
mensaje publicado al final del Seminario y enviado a la Agencia Fides.
Sin embargo, la situación actual es “éticamente intolerable y
políticamente insostenible”. Los jesuitas están en sintonía con lo que
escribieron los obispos venezolanos en enero: “Vivimos en un régimen de
facto”, que no respeta las garantías constitucionales ni la dignidad de
la gente. Citando a la Conferencia Episcopal, Jaramillo subraya que “la
Asamblea Nacional es actualmente el único órgano que tiene la
legitimidad para llevar a cabo sus competencias”. Después de analizar
“la situación política, social, económica y geoestratégica”, los
jesuitas reafirman su voluntad de continuar promoviendo “soluciones
políticas y de servicio” que redescubran la dignidad humana,
“condenando cualquier abuso y manipulación del poder político”.
Por lo tanto, continuarán mostrando una solidaridad concreta con los
migrantes venezolanos en los países que los reciben y promoviendo la
integración, “para ayudar a reducir la desinformación, los prejuicios y
la polarización existentes en la opinión pública y para generar un
auténtica solidaridad”. El padre Jaramillo explica a Fides que “una
conclusión general, aceptada por todos los participantes, es la
necesidad de un gobierno de transición que incluya una amplia coalición,
con actores de todas las tendencias políticas verdaderamente
democráticas en Venezuela. Este gobierno de coalición debería convocar
elecciones generales, libres, transparentes y con garantías
democráticas, a la mayor brevedad posible”. Entre las otras ideas que
surgieron en el Seminario se encuentran: la imposibilidad de utilizar la
polarización entre la izquierda y la derecha como un criterio para
analizar la situación, además de la “necesidad de estar del lado de las
víctimas,
buscando canales de ayuda frente a emergencia humanitaria”. Además,
concluye el jesuita, la comunidad internacional “debe contribuir a
buscar soluciones políticas sin socavar el derecho a la libre
determinación, sino colaborando para restablecer condiciones de vida
dignas y democráticas”.