Granada, NICARAGUA (Agencia Fides, 07/03/2018) - "En un contexto marcado por las tensiones y la
violencia, los bautizados viven su fe y permanecen fieles al mensaje de
amor a Cristo y a la Iglesia. A menudo las estructuras de la iglesia se
utilizan como refugio para los heridos de ambas partes en conflicto",
así lo dijo mons. Jorge Solórzano López, arzobispo de Granada, a la
Agencia Fides. En la arquidiócesis de Granada, como en otras zonas del
país, señaló el arzobispo, hay ahora una aparente calma, pero el miedo a
los enfrentamientos y a las incertidumbres permanece debido a la falta
de soluciones definitivas. La violencia y las protestas están muy
extendidas en el país. Desde hace más de un año Nicaragua atraviesa una
grave crisis que ya ha causado cientos de muertes. El mandato del
presidente Daniel Ortega se encuentra en serias dificultades tras las
manifestaciones en las calles a favor de la reforma del sistema de
pensiones. El país caribeño se ve gravemente afectado por
la desigualdad social, la corrupción, la censura de los medios de
comunicación y las deficiencias de la democracia.
El arzobispo continúa: "A pesar de la intimidación y el miedo a ser
atacados, la gente puede reunirse para celebraciones religiosas y
encontrar fuerza en la fe. La nación nicaragüense tiene gran fe en el
Santísimo Sacramento, en la Virgen María y nadie puede detener esta
devoción: Nadie puede quitarnos nuestro Jueves Eucarístico", insistió.
El papel de la Iglesia es, sin embargo, siempre de mediador: "La
Conferencia Episcopal nicaragüense desempeña su papel de puente para
contribuir al diálogo sincero, a fin de encontrar soluciones justas y
veraces. En el diálogo con el gobierno también hay partidos disponibles
y, en la actualidad, diferentes sectores del país han tratado de llegar a
acuerdos que respondan a las demandas del pueblo nicaragüense. Seguimos
confiando en el Señor, que escucha nuestras súplicas. Gracias a la
intercesión de María Santísima, Nicaragua logrará la paz deseada con
justicia, verdad y libertad", concluyó el prelado.