San José de Mayo, URUGUAY (Agencia Fides, 11/03/2019) - "Hablar de reconfiguración pastoral
significa poner a Cristo en el centro de nuestra vida y de nuestras
actividades. La finalidad de la reconfiguración pastoral es poner todo
lo que somos y tenemos al servicio de la misión", dijo el obispo de San
José de Mayo, monseñor Arturo Fajardo, en su carta pastoral para la
Cuaresma, titulada "Effatà, apriti - Verso una riconfigurazione
pastorale" (Abránse - hacia una reconfiguración pastoral).
En el documento, el obispo, después de once años de servicio a la cabeza
de esta Iglesia local, revisó las actividades de la diócesis y lanzó la
propuesta de "poner todo en la clave de la misión", proponiendo el
concepto de "reconfiguración pastoral". El texto está dividido en ocho
partes. Después de la introducción hay seis capítulos y una conclusión:
una realidad que nos desafía, un texto para meditar, una imagen para
contemplar, el encuentro con Jesucristo desde la Palabra, la Iglesia
tiende al encuentro, la Iglesia de San José y Flores, pueblo de Dios en
camino y poner todo al servicio de la misión.
El obispo señaló "un posible camino para reorientar, para encontrar un
surco común en la línea de la conversión pastoral, un retorno a lo
esencial, tratando de purificar aquellas estructuras que están
obsoletas. Se trata de reconfigurar la vida diocesana con sus riquezas y
fragilidad, de ponerlo todo al servicio de la misión", dando
continuidad al proyecto de la Misión Diocesana, inspirado en las
Misiones populares que tuvieron lugar entre 2014 y 2018. "La Iglesia
existe para la misión, además, la Iglesia no tiene una misión, pero la
misión tiene una Iglesia", subrayó el obispo a propósito de la "razón de
ser de la Iglesia".
Monseñor Fajardo señaló algunas realidades diocesanas relacionadas con
la evangelización. Para el "primer anuncio" es necesario apostar por un
uso correcto y apropiado de los medios de comunicación. A pesar de los
efectos negativos de su uso inadecuado, las redes sociales "constituyen
un espacio en el que tanto adultos como jóvenes canalizan gran parte de
sus investigaciones y formas de relación". En cuanto a la catequesis, es
necesario crear un equipo diocesano que se ocupe de la formación
inicial y permanente de los catequistas, para dar a la catequesis un
carácter de "discipulado". Es fundamental pensar en una catequesis que
no sea para recibir los sacramentos, sino para integrarse en la
comunidad cristiana".
La presencia de educadores católicos en la educación pública "es una
riqueza, incluso las escuelas católicas son lugares de evangelización,
de cuidado pastoral de la frontera", subrayó. Será necesario entonces
coordinar la pastoral juvenil con la vocacional e impregnar toda la
actividad pastoral con una cultura vocacional, valorando la diversidad
de vocaciones que existen en la Iglesia. La emergencia de vocaciones
comprometidas en diferentes ministerios y servicios es también un
desafío "para acompañar a las nuevas vocaciones en el momento difícil y
complejo que estamos viviendo".
Finalmente, el obispo destacó la gran riqueza del servicio social en los
diferentes sectores: niños, familias, comedores, centros de salud,
ancianos, enfermos.... Algunos servicios se proporcionan de acuerdo con
el Estado, otros son administrados por la diócesis. En este camino, el
obispo pidió un discernimiento de los servicios diocesanos "para que se
adapten mejor a las realidades siempre cambiantes" e invitó a estudiar y
a meditar sobre la Evangelii Gaudium del papa Francisco como modelo que
ilumina e inspira este camino. Finalmente, monseñor Fajardo hizo
mención del Mes Misionero Extraordinario de octubre de 2019 y la
consagración de la Iglesia uruguaya a Nuestra Señora "de los Treinta y
Tres" en noviembre, que contribuirán a la preparación del Congreso
Eucarístico Nacional de Montevideo, en 2020.