Panama City, PANAMÁ (Agencia Fides, 11/03/2019) – Los Obispos de Panamá publicaron un
documento al término de la 209 Asamblea Plenaria de la Conferencia
Episcopal Panameña (CEP) celebrada del 25 de febrero al 1 de marzo. "Con
la esperanza de orientar y formar a la gente de Panamá, los obispos
queremos compartir nuestra reflexión sobre la realidad eclesial y social
del país", se lee al incio del documento, que propone 4 puntos para
cada sección.
Con respecto a la realidad eclesial, los Obispos expresan su gratitud al
pueblo panameño por la Jornada Mundial de la Juventud, que "compromete a
la Iglesia a darles a los jóvenes oportunidades de participación en las
estructuras de la Iglesia y la sociedad, para que puedan asumir los
desafíos de la transformación social. ante la injusticia, la
indiferencia y el negativismo del cambio ".
Tras el Sínodo para la Juventud, los obispos pretenden dar nueva vida,
revitalizar la Pastoral de la Juventud, crear un diálogo y un trabajo
común, actualizando el uso de las nuevas tecnologías para evangelizar el
mundo digital, con especial atención a los pueblos indígenas.
El texto de la CEP recuerda la publicación del documento "Protegiendo
Nuestro Tesoro", que coloca a la Iglesia panameña siguiendo cuanto ha
solicitado la Santa Sede en lo que respecta la protección de los
menores, con la misma fuerza y decisión asumidos.
En esta primera parte también se presenta la nueva presidencia de la
CEP. Presidente: Mons. Rafael Valdivieso Miranda, Obispo de Chitré;
Vicepresidente: Mons. Pedro Hernández Cantarero, CMF, Obispo del
Vicariato Apostólico de Darién; Secretario General: Mons. Manuel
Ochogavía Barahona, OSA, Obispo de Colón-Kuna Yala.
"Como Iglesia, no podemos ser indiferentes ante el drama que tiene lugar
en nuestras fronteras, donde cientos de personas migran con gran
dificultad, a riesgo de sus vidas, expuestas a redes de traficantes, en
condiciones verdaderamente dolorosas", escriben los Obispos en la
sección dedicada al examen de la realidad nacional. "Desafortunadamente,
la llegada de estos migrantes ha generado estereotipos en algunos
sectores, porque piensan que quitan el trabajo o transmiten
enfermedades. Incluso hay signos de xenofobia en un país cuya vocación
es la apertura, la bienvenida y el servicio al mundo". El cristiano
tiene el compromiso de acoger y proteger al migrante, no podemos
permanecer indiferentes".
Sobre la participación en la vida política del país, los obispos
escriben: "No es suficiente quejarse y lamentarse por los vicios de los
políticos y las distorsiones de la política. Es urgente asumir nuestra
responsabilidad social hacia el prójimo, los excluidos y los
empobrecidos, que es una tarea específica. En conclusión, una referencia
a las próximas elecciones del 5 de mayo: "Tenemos la obligación moral y
ética de elegir lo mejor, que podrá hacer un cambio para construir un
país de solidaridad, fraternal, justo y equitativo, con transparencia. y
responsabilidad. No permitamos que el negativismo nos paralice y deje
el destino de todos nosotros en manos de unos pocos. Todos tenemos que
votar el próximo 5 de mayo, es un deber y un derecho. Hagamos un voto
responsable y consciente, motivados en la elección de aquellos que
realmente tienen un compromiso con la dignidad de la persona y el bien
común".
En el último párrafo, los Obispos informan sobre el lanzamiento de la
Campaña de la Iglesia Católica "Por un voto responsable y consciente"
con el cual tienen la intención de ofrecer una contribución para que los
ciudadanos puedan tomar una decisión que cambie el destino del país.