Kigali, RUANDA (Agencia Fides, 08/04/2019) - "Cuando el Evangelio no ha llegado a las
profundidades del corazón, no ha transformado al hombre desde las
profundidades, cuando ha permanecido solo en la superficie, porque ha
sido siempre interpretado en términos materiales, de prosperidad o de
milagros, un país puede ser casi un 90% cristiano, como en el caso de
Ruanda, puede tener iglesias llenas de vida, pero al mismo tiempo
terminar con hombres y mujeres despiadados dispuestos a matarse con
machetes", dijo el padre Donald Zagore, teólogo, misionero de la
Sociedad de Misiones Africanas (SMA), a la Agencia Fides, reflexionando
sobre el 25º aniversario del genocidio ruandés, que ocurrió en 1994.
"Hay que reconocer con humildad que el genocidio ruandés es la expresión
del fracaso de la evangelización en África. Es la triste realidad de un
continente profundamente espiritual y religioso en forma, pero a veces
lejos de Jesucristo en la realidad concreta de la vida cotidiana. Los
misioneros en África hemos trabajado duro y seguimos trabajando para
construir edificios o salas litúrgicas, pero la prioridad es construir
verdaderas comunidades cristianas. Es triste tener que admitir que hay
misioneros que han venido a África con dinero en lugar de con Espíritu
Santo", afirmó.
El misionero concluye: "Con demasiada frecuencia creemos que estamos
construyendo la Iglesia con dinero en lugar de construirla sobre el
Espíritu Santo. La fe es ciertamente una gracia de Dios, pero es una
gracia adquirida en la conversión. La fe no se puede comprar. En muchas
de nuestras comunidades los cristianos se han vuelto leales porque
inicialmente se sentían atraídos por el dinero que traían los misioneros
y hoy se sienten atraídos por el Evangelio de la prosperidad.
Conversión significa encuentro con Jesucristo. No es el dinero del
misionero, no es el Evangelio de la prosperidad que salvará a África,
sino solo Jesucristo. El enorme desafío de la actividad misionera hoy en
día en África debe ser proyectado para llevar a nuestras comunidades
cristianas a un verdadero encuentro con Jesucristo", apostilló el
misionero.