Dacca, BANGLADESH (Agencia Fides, 08/04/2019) - "Los pueblos de Asia están llamados a revisar su
modo de vida siguiendo criterios de respeto y cuidado de la creación",
dijo Benedetto Alo D'Rozario, nuevo presidente de Cáritas Asia, quien
acaba de iniciar su mandato como primer laico en presidir la
organización de la expresión de la solidaridad de la Iglesia católica.
"La Madre Tierra, que sostiene nuestras vidas, sufre por el daño que les
infligimos con nuestro abuso irrefrenable de los bienes que Dios le ha
dado. No respetamos los derechos de la naturaleza porque nos guiamos
principalmente por nuestra codicia. Los niños de Asia mueren a causa de
las trágicas consecuencias de la actividad humana incontrolada, todas
ellas destinadas a satisfacer la codicia. Debido a la explotación de la
naturaleza, los seres humanos, especialmente los niños, corren un mayor
riesgo y son víctimas de la degradación del medio ambiente. Al respecto,
el papa Francisco, a través de su encíclica Laudato, hace un llamado
urgente sobre el cuidado de nuestra casa común. El Papa Benedicto XVI
propuso corregir los modelos de crecimiento que han demostrado ser
incapaces de garantizar el respeto al medio ambiente y perjudicar a la
propia humanidad", sostuvo.
En línea con el "documento de política y justicia ambiental" presentado
en los últimos años por Cáritas Internationalis, Cáritas Asia, en su
actual plan de acción, ha identificado acciones estratégicas para la
justicia ambiental y el cuidado de la Creación, según el lema "pensar
globalmente, planificar localmente, actuar individualmente". Pequeñas
acciones individuales como no usar plástico son útiles, subrayó
D'Rozario: "Necesitamos revisar nuestra forma de vida centrándonos
igualmente en el ser y en el hacer", añadió.
El presidente de Cáritas Asia también le comentó a Fides sobre el último
informe ‘Estado del Aire Global’, acerca de la contaminación del aire,
publicado por el Health Effects Institute, con sede en Estados Unidos,
que afirma que la esperanza de vida de los niños en el sur de Asia se
reduce en un promedio de 20 meses. Según el informe, si los niveles de
contaminación atmosférica estuvieran dentro de los criterios
establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la esperanza
de vida en Asia meridional aumentaría en aproximadamente un año. Los
cinco países con las tasas más altas de mortalidad por contaminación del
aire se encuentran todos en Asia: China, India, Pakistán, Indonesia y
Bangladesh. "Los gobiernos de las naciones asiáticas – insistió
D'Rozario - deben tomar en serio estos datos, promoviendo un modelo de
desarrollo económico sostenible, para el bien de sus propios pueblos".