CIUDAD DEL VATICANO (http://press.vatican.va - 10 de mayo de 2019).- Con motivo del mes de Ramadán , que este año ha empezado el 5 de mayo
y de la fiesta de 'Id al-Fitr 1440 H. / 2019 A.D, el Pontificio
Consejo para el Diálogo Interreligioso, ha enviado a los musulmanes de
todo el mundo un mensaje de felicitación titulado Cristianos y musulmanes: promover la fraternidad humana, firmado por el Secretario de ese dicasterio, S.E. Mons. Miguel Ángel Ayuso Guixot, M.C.C.J, cuyo texto publicamos a continuación:
Cristianos y musulmanes: promover la fraternidad humana
Queridos hermanos y hermanas musulmanes:
El mes de Ramadán, dedicado al ayuno, la oración y la limosna, es
también un mes para reforzar los lazos espirituales que compartimos en
la amistad entre cristianos y musulmanes. Me complace, por lo tanto,
aprovechar esta oportunidad para deseaross una celebración serena y
fructífera del Ramadán.
Nuestras religiones nos invitan a " a permanecer anclados en los
valores de la paz; a sostener los valores del conocimiento recíproco, de
la fraternidad humana y de la convivencia común; a restablecer la sabiduría, la justicia y la caridad"(ver Documento sobre la Fraternidad Humana por la Paz Mundial y la Convivencia Común, Abu Dhabi, 4 de febrero de 2019).
Nosotros, los musulmanes y los cristianos, estamos llamados a abrirnos a
los demás, conociéndolos y reconociéndolos como hermanos y hermanas. De
esta manera, podemos derribar los muros levantados por el miedo y la
ignorancia y tratar juntos de construir puentes de amistad que son
fundamentales para el bien de toda la humanidad. Cultivamos así en
nuestras familias y en nuestras instituciones políticas, civiles y
religiosas, una nueva forma de vida en la que se rechaza la violencia y
se respeta a la persona humana.
Se nos exhorta, pues, a proseguir la cultura del diálogo como medio de
cooperación y como método para aumentar el conocimiento mutuo. En este
contexto, recuerdo que el Papa Francisco, durante su visita a El Cairo,
destacó tres pautas fundamentales para perseguir el diálogo y el
conocimiento entre personas de diferentes religiones: " el deber de la identidad, la valentía de la alteridad y la sinceridad de las intenciones"."(Discurso
a los participantes en la Conferencia Internacional por la Paz, Centro
de Conferencias Al-Azhar, 28 de abril de 2017).
Para respetar la diversidad, el diálogo debe buscar promover el derecho
a la vida de todas las personas, la integridad física y las libertades
fundamentales, como la libertad de conciencia, de pensamiento, de
expresión y de religión. Esto incluye la libertad de vivir de acuerdo
con las convicciones propias, tanto en el ámbito privado como en el
público. De ese modo, los cristianos y los musulmanes, como hermanos y
hermanas, pueden trabajar juntos por el bien común.
Deseo que el gesto y el mensaje de la fraternidad tengan eco en los
corazones de todos aquellos que ocupan cargos de autoridad en los
sectores de la vida social y civil de toda la familia humana, y nos
lleven a todos a poner en práctica, no simplemente una actitud de
tolerancia sino una convivencia verdadera y pacífica.
Con un cordial saludo fraternal, una renovada estima por nuestra
amistad y en nombre del Consejo Pontificio para el Diálogo
Interreligioso, expreso mis sinceros deseos de un mes fructífero de
Ramadán y de un gozoso 'Id al-Fitr.