Corocoro, BOLIVIA (Agencia Fides, 05/03/2019) - El vasto territorio amazónico de la parroquia
de Chapare ha recibido a un grupo de 19 sacerdotes y un diácono
permanente de la prelatura de Corocoro, de la que Chapare forma parte,
junto con su obispo monseñor Percy Galván. Han visitado la zona durante
tres días para compartir la vida de las zonas más aisladas de esa
circunscripción eclesiástica. Uno de ellos, el padre Henry Soria, cuenta
a Fides la experiencia de “Iglesia en salida”, una experiencia
concebida a mediados de febrero entre las actividades con motivo del Mes
Misionero Extraordinario de octubre de 2019. “Cada año el clero de la
prelatura lleva a cabo una misión de convivencia fraterna como una
oportunidad para compartir experiencias pastorales. Este año hemos
elegido visitar algunas comunidades compuestas por familias humildes y
pobres. “Incluso si no estamos acostumbrados a ese clima y esa humedad
intensa", explica el padre Soria, “fue una experiencia única, en
la que dejamos nuestros ambientes para evangelizar. En estas comunidades
lejanas encontramos hambre de Dios”, explica el padre Soria.
El sacerdote se confiesa “impresionado por las ganas de escuchar la
palabra de Dios entre personas que nunca habían visto a un sacerdote.
Nos recibieron con gran afecto”. En esa ocasión, “muchos sacerdotes,
todos juntos, concelebraron con el obispo en el salón de sus casas,
después de haberlos bendecido y haber visitado a los enfermos”.
El padre Henry Soria recuerda que “las personas más sencillas y más
pobres son las que nos recibieron con mayor cariño. Hemos conocido su
ambiente, su forma de vida, hemos compartido sus dolores y alegrías,
administrado el sacramento de la reconciliación”. El sacerdote explica
que estas personas son, en su mayoría, ex mineros que emigraron de la
meseta de La Paz y Potosí cuando hacia fines de la década de 1980 hubo
despidos masivos y la gente, que no tenía nada, tuvo que irse y buscar
un pedazo de tierra”, que encontró en la selva. El padre Henry destaca
la alegría de las familias que recibieron al grupo de sacerdotes,
“felices de estar con ellos, de compartir la Palabra de Dios y de ayudar
en todo lo que pudiéramos”.