Asmara, ERITREA (Agencia Fides, 05/03/2019) - Los jóvenes de las cuatro parroquias de
Eritrea, un total de 550 delegados, se reunieron en la archieparquía de
Asmara en lo que fue la primera celebración de la Jornada de la Juventud
a nivel nacional en la historia de la Iglesia en Eritrea. Como ha
informado la Iglesia local a Fides, razones de distancia, problemas
económicos y políticas gubernamentales son algunos de los obstáculos que
han impedido a los jóvenes eritreos participar en la Jornada Mundial de
la Juventud celebrada a finales de enero de 2019 en Panamá.
Ante estas circunstancias, la Pastoral Nacional quiso organizarse para
celebrar el evento a nivel nacional, el pasado mes de febrero. La
importancia de la reunión fue subrayada por la presencia del nuncio
apostólico de Eritrea y Sudán, ahora nombrado en Kenia, mons. Hubertus
Matheus Maria van Megen, quien recordó a los jóvenes eritreos el mensaje
dirigido por el papa Francisco a sus pares reunidos en Panamá,
haciéndoles sentir parte del gran acontecimiento de la juventud católica
en todo el mundo: "El papa Francisco os ama. Vuestra fe está en tu
sangre y en tu tierra. El santo padre me pregunta a menudo por ustedes y
reza por ustedes porque es consciente de su situación", dijo el
arzobispo van Megen.
Fikremariam Hagos, primer obispo de la Segheneity, que participó en el
Sínodo sobre la Juventud celebrado en el Vaticano el pasado mes de
octubre, aprovechó la ocasión para compartir su experiencia como
delegado en el Sínodo y explicar cómo la Iglesia "quiere ayudar a los
jóvenes a crecer en la fe y a discernir su vocación".
La celebración de esta Jornada Nacional terminó con la eucaristía
celebrada por el arzobispo Menghesteab Tesfamariam junto con el nuncio
apostólico, los obispos y muchos otros sacerdotes presentes. "Los
jóvenes de nuestro tiempo también deben escuchar a sus padres, así como
Jesús, a pesar de ser Dios, escuchó e hizo preguntas a los ancianos y
sacerdotes. Siguiendo su ejemplo, todos los jóvenes deben aprender a
escuchar la sabiduría de los ancianos y hacer preguntas para aprender
más, sin detenerse a decir: ‘Lo sé todo’", dijo durante la homilía mons.
Menghesteab.
Los jóvenes, en respuesta, expresaron su gratitud al papa Francisco y
prometieron continuar rezando por él y por la Iglesia, al tiempo que
expresaron su esperanza y su profundo deseo de que un día el papa
Francisco pueda visitar Eritrea.