Johannesburgo, SUDÁFRICA (Agencia Fides, 03/13/2019) - “Ciudad de Johannesburgo, ¿qué clase de
madre eres?, ¿no deberías ser como una madre que reúne a todos sus
hijos? “Como una gallina que junta sus polluelos debajo de sus alas” (Mt
24.37). Es lo que se pregunta monseñor Buti Joseph Tlhagale, arzobispo
de Johannesburgo, en su mensaje para la Cuaresma centrado en acoger a
los migrantes en la capital económica de Sudáfrica.
La integración de los migrantes de los países africanos vecinos
(Mozambique, Zimbabwe) y lejanos (RDC, Nigeria), pero también de algunos
países asiáticos es un tema ahora importante en Sudráfrica. Monseñor
Tlhagale denuncia “las terribles condiciones de vida de muchos migrantes
y refugiados que se han convertido en personas sin hogar, personas no
deseadas, “escoria de la tierra”. Tambiénnos referimos a las personas
que viven en asentamientos informales (como barrios marginales) que no
se pueden considerar un hogar. Sus condiciones de vida son degradantes y
brutales. Son personas dolorosamente privadas de la dignidad dada por
Dios”.
Al recordar las palabras de las Escrituras que “describen las
condiciones de muchos migrantes y refugiados”. Por eso, monseñor
Tlhagale insta a los fieles a tomar conciencia de su tragedia: obligados
a mendigar porque carecen de los documentos y las calificaciones
requeridas para encontrar un trabajo, muchos de ellos duermen bajo los
puentes y vagando sin rumbo por la ciudad.
El arzobispo apela a que la Cuaresma se convierta en un momento propicio
para construir una comunidad acogedora (..). Un momento para volver a
ser verdaderamente humanos abrazando al extranjero entre nosotros”,
involucrando a todas las organizaciones caritativas de la Iglesia en
este esfuerzo. “Estamos lanzando una campaña de Cuaresma para pedir a la
ciudad de Johannesburgo que construya un refugio para migrantes y
refugiados indigentes, para que puedan dormir bajo un techo y no al aire
libre. Transformemos Johannesburgo en una ciudad acogedora”, concluye
monseñor Tlhagale.