Sydney, AUSTRALIA (Agencia Fides, 05/O6/2019) – “El modo en que nuestra sociedad trata a los
aborígenes de Australia y los refugiados, es decir, los primeros y los
últimos en llegar a estas tierras, nos desafía a un mayor compromiso con
el bien común. El tema de este año de la Semana de la Reconciliación
Nacional, “Walk Together in Courage”, nos recordó la importancia
fundamental de la verdad en nuestras vidas espirituales y en la vida de
nuestra sociedad”. Es lo que recoge una nota enviada a la Agencia Fides
por Sandie Cornish, responsable del área de investigación de
investigación del Australian Catholic Social Justice Council (ACSJ, la
Comisión de Justicia y Paz de los obispos católicos) y docente de
Australian Catholic University, ilustrando las iniciativas de la ACSJ en
junio de 2019, centrándose en el cuidado y la atención a los aborígenes
y a los refugiados.
La profesora explica: “El reconocimiento de nuestro pecado personal y
social y del daño que hemos hecho precede y abre el camino al
arrepentimiento, a los esfuerzos por hacer las cosas bien, a la
conversión y al compromiso de cambiar. El hecho de que nuestros pueblos
originales sigan siendo los protagonistas de tantos indicadores
socioeconómicos y sanitarios en negativo tiene sus raíces en las
injusticias históricas que deben ser reconocidas y abordadas para lograr
cambios duraderos”.
“Los eventos de este mes de junio nos empujan a reflexionar sobre los
primeros y los últimos de nuestra sociedad: el 3 de junio finalizó la
Semana Nacional de Reconciliación, mientras que el 16 de junio comenzará
la semana dedicada a los refugiados” , señala la investigadora, que
recuerda las palabras del Papa Francisco en su Mensaje para la Jornada
Mundial de los Migrantes y Refugiados de 2019: “Jesucristo nos pide que
no cedamos a la lógica del mundo, que justifica la injusticia hacia
otros para mi propio beneficio o el de mi grupo. El verdadero lema del
cristiano es: ¡El último será el primero!”.
“Los pueblos indígenas y los refugiados nos recuerdan que todos deben
estar incluidos en el bien común que, a fin de cuentas, es el bien de
todos nosotros” (Caritas in veritate, n. 7). La medida en que esto es
cierto es la medida de la justicia de nuestra sociedad”, concluye
Cornish.