CIUDAD DEL VATICANO (http://press.vatican.va - 13 de junio de 2019).- El Arzobispo Rino Fisichella, Presidente del Pontificio Consejo para
la Nueva Evangelización, y Mons. Graham Bell, Secretario del mismo
dicasterio, han ilustrado hoy en la Oficina de Prensa de la Santa Sede
el Mensaje del Santo Padre Francisco para la III Jornada Mundial de los
Pobres e informado acerca de la acogida y de las iniciativas que en
todo el mundo ha despertado esta “intuición” del Papa Francisco a lo
largo del último año y en el actual.
En su intervención el Arzobispo Fisichella citando el tema central de
esta Jornada afirmó que de las palabras del Mensaje del Papa FRANCISCO este año
brotan una mirada y una acción de esperanza, porque, sobre todo, “los
pobres tienen que vivir este momento con la certeza que proviene de la
confianza en la intervención del Señor” y que la trama del documento
lleva a reflexionar sobre dos coordenadas: la descripción de las nuevas
formas de pobreza que están ante nuestros ojos todos los días, y la
acción concreta de aquellos que con su testimonio pueden ofrecer
esperanza.
El prelado observó que no era casual que en el Mensaje, el Papa
hiciera referencia a la figura de un gran apóstol de nuestro tiempo
fallecido hace unas semanas, Jean Vanier, que con su obra L’Arche,
“devolvió la esperanza a aquellos para quienes el mundo ya había
decretado una vida de soledad, infelicidad y discriminación,
convirtiéndolos en protagonistas de su vida y en la de muchos que se han
dedicado a ellos. Ciertamente, testimonios tan fuertes hacen que
emerjan aún más claramente la desigualdad de nuestros días y las
dramáticas formas de injusticia, a menudo resultado del enriquecimiento
anómalo de unos pocos frente a la pobreza de tantos. La Iglesia no puede
cerrar los ojos ante este drama, y mucho menos callar. En este
contexto, el valor de la llamada a encontrar al pobre se vuelve
urgente”.
A continuación describió las varias iniciativas que para esa Jornada
ha organizado el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva
Evangelización como responsable de ese evento: el ambulatorio en la
Plaza de San Pedro donde los necesitados pueden recibir atención médica
gratuita y por el que el año pasado pasaron más de 3.000 personas, de
las cuales el 77.8% sin trabajo y el 19.7% % subempleados.
Otro acto será el almuerzo con el Santo Padre para 1.500 pobres en el
Aula Pablo VI para 1500 al que seguirá la celebración de la Santa Misa
en San Pedro para concluir la jornada con la III edición del Concierto
"Con los pobres por los pobres" siempre en el Aula Pablo VI, en el que
participará el maestro Nicola Piovani, ganador de un Oscar junto con el
maestro Mons. Marco Frisina.
“El Mensaje de este año parece concluir una primera etapa-notó el
arzobispo- En 2017: “No amemos de palabra sino con obras” se refería a
una acción concreta que expresa la caridad; en 2018: «Este pobre gritó y
el Señor lo escuchó» se tocaba el tema de la confianza y de la fe, de
quienes se confían a Dios con todo su ser; en 2019: "La esperanza de los
pobres nunca se frustrará", se refiere a la esperanza, un poco como en
la visión de Charles Péguy, que la describe como la hermana menor de la
fe y la caridad; es la más pequeño, la más escondida, pero empuja a las
otros dos y les da la fuerza necesaria”.
Por su parte Mons. Graham Bell habló del eco de la II Jornada Mundial
de los Pobres, celebrada en noviembre pasado en todas las diócesis del
mundo. En Europa se han organizado almuerzos para los pobres en
Ales-Terralba (Italia), Westminster (Reino Unido) o Berlín (Alemania),
acompañados siempre de iniciativas de concienciación sobre la necesidad
de una atención especial para los grupos más débiles y marginados de la
sociedad.
En América del Norte, la diócesis de Edmonton (Alberta) ha hecho lo
propio, mientras en América Central, los Obispos mexicanos, publicaron
una carta titulada “El grito del pobre”, para llamar la atención sobre
la Jornada y reflexionar sobre el concepto de pobre en México.
“Como se puede ver –terminó Mons. Bell- la Jornada Mundial de los
Pobres se está consolidando. La intuición del Papa Francisco, por lo
tanto, permanece como una acción concreta que en esta semana se llena de
iniciativas para llegar al domingo como punto culminante”.