Quito, ECUADOR (Agencia Fides, 11/06/2019) - "Con ocasión de la fiesta del misionero
ecuatoriano ad gentes, queremos felicitar a todos los misioneros
ecuatorianos que han dejado el lugar que los vio nacer para ir a otra
tierra necesitada llevando la buena noticia del Evangelio de Jesús". Así
lo escribe la Conferencia Episcopal del Ecuador a propósito de la
"Jornada Nacional del misionero ecuatoriano ad gentes", que se celebra
el 12 de junio, fiesta de la beata Mercedes de Jesús (1828-1883).
Mercedes de Jesús Molina fue beatificada por san Juan Pablo II durante
su visita pastoral a Ecuador, en Guayaquil, el 1 de febrero de 1985. Su
memoria litúrgica se fijó en el 12 de junio, el día de su nacimiento al
cielo. La Conferencia Episcopal, el 24 de abril de 2015, durante la
Asamblea Plenaria de los obispos, la declaró patrona materna de los
misioneros ecuatorianos "ad gentes", que celebran el día de dedicado a
ellos, el mismo 12 de junio. La idea de este día nació en 2014, durante
la asamblea del Centro Misionero Nacional (CEMINA).
La nota de la Conferencia Episcopal, recibida por Fides, explica que el
título de "misionero ad gentes" es dado por la Iglesia a los sacerdotes,
consagrados o laicos misioneros, "que trabajan en territorios
reconocidos por la Iglesia como territorios de misión ad gentes"; como
hizo la Iglesia al principio con los primeros misioneros, como Pablo y
Bernabé, que fueron enviados a llevar la buena nueva del Evangelio a los
gentiles, a quienes todavía no la habían recibido.
En Ecuador hay 8 territorios misioneros ad gentes, bajo la jurisdicción
de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos. Seis
vicariatos apostólicos en la región amazónica: S. Miguel de Sucumbíos;
Aguarico; Napo; Puyo; Méndez-Macas; Zamora. Uno en la región costera:
Esmeraldas. Uno en la región insular: Galápagos.
El día 12 de junio, según CEMINA, quiere recordar, dar visibilidad,
celebrar el espíritu misionero más allá de las fronteras. Por eso, se
invita a dar gracias al Señor por los misioneros de Ecuador ad gentes, a
reflexionar sobre el mandato misionero de Jesús y sobre las
recomendaciones del Papa Francisco. Se sugiere a las parroquias que
conozcan y se pongan en contacto con los misioneros y misioneras ad
gentes de sus respectivas comunidades. El 12 de junio, al celebrar la
misa por la Evangelización de los Pueblos, podrán presentar fotos e
información sobre sus misioneros. También se sugiere, con la ayuda del
grupo misionero parroquial, decorar la iglesia con los colores de los
cinco continentes y con las banderas de los países donde se encuentran
los misioneros, así como promover un encuentro o una jornada de
reflexión sobre el tema de la misión ad gentes, con el fin de promover y
animar nuevas vocaciones.
Mercedes Molina, patrona de los misioneros ecuatorianos "ad gentes",
nació en Baba (Los Ríos, Ecuador) en 1828. Después de la muerte de sus
padres, se mudó a Guayaquil con su hermana mayor, llevando una vida
rica. En la víspera de su boda, después de una caída de caballo,
contemplando a Jesús en el camino del Calvario, comenzó una vida de
penitencia, mortificación y ayuno. Después, se despojó de todas sus
posesiones, dinero, joyas, ropa preciosa, y pasó a formar parte de los
Recogidas, en Guayaquil, cuidando a las niñas huérfanas.
En 1870 los jesuitas la invitaron a una misión en el este de Ecuador.
Recorrió caminos difíciles e impermeables, experimentó el frío y la
soledad. Los poderosos ríos de la Amazonía ecuatoriana amenazaron con
interrumpir su viaje varias veces. Sin embargo, ninguna de estas
experiencias extremas logró apagar el fuego de la misión que ardía en su
corazón. Fue la primera mujer ecuatoriana en entrar en esta zona de la
selva y pronto se convirtió en un consuelo para la tribu Shuar, a la que
no abandonó ni siquiera durante la epidemia de viruela. En Riobamba, el
14 de abril de 1873, fundó la primera congregación religiosa femenina
ecuatoriana, el Instituto de Santa Marianne de Jesús. El Señor la llamó
el 12 de junio de 1883.