Maumere, INDONESIA (Agencia Fides, 13/O6/2019) – “Nuestra Iglesia local hoy es una Iglesia
misionera. Tenemos más de 500 sacerdotes y religiosos enviados como
misioneros a Indonesia y al mundo. Somos una Iglesia bendecida por el
Señor con muchas vocaciones a la vida sacerdotal y consagrada. Pero la
cuna de estas vocaciones es la familia: nuestras familias católicas
viven la fe con devoción y profundidad, se acercan a los sacramentos,
practican la caridad. Este es el entorno donde la semilla de la llamada
de Dios puede brotar”, dice a la Agencia Fides el obispo de Maumere,
monseñor Ewaldus Martinus Sedu, quien relata la vida de la comunidad
católica local en la diócesis ubicada en la isla indonesia de Flores.
La isla, en el centro del archipiélago, en la provincia de Nusa Tenggara
Oriental, se considera “el corazón católico de Indonesia”, un país
predominantemente musulmán (265 millones de habitantes para 85% de
musulmanes). El obispo dirige una comunidad diocesana que cuenta con más
del 87% de la población católica (300.000 fieles de un total de 340.000
habitantes del territorio) y explica a Fides: “En nuestra comunidad hay
numerosas congregaciones religiosas masculinas y femeninas: verbitas,
pasionistas, jesuitas, franciscanos, camilianos, somascos,
rogacionistas, vocacionistas y muchos otros. La comunidad es viva y es
dinámica y las vocaciones a la vida consagrada están floreciendo. En
Maumere tenemos uno de los Seminarios Católicos (que también es un
instituto para la formación en filosofía y teología) entre los más
grandes del mundo, con más de mil estudiantes. Estamos comprometidos en
el trabajo de la educación, en el trabajo social, pero lo más importante
es el testimonio del Evangelio en la familia. Todo viene de allí”.
La iglesia de Indonesia constituye hoy alrededor del 3% de la población.
En el archipiélago de 17.000 islas, cuenta con unos 8 millones de
católicos, divididos en 37 diócesis. Los cristianos de otras
denominaciones son alrededor del 6% de la población.