Bogotá, COLOMBIA (Agencia Fides, 17/06/2021) – “Siguiendo la enseñanza de la Iglesia, los
Obispos proclamamos que nada justifica estos actos demenciales y ciegos,
que hieren profundamente la dignidad humana y constituyen una ofensa
gravísima contra la humanidad entera, pues son una de las formas más
brutales de la violencia”. Con estas palabras la Conferencia Episcopal
de Colombia manifiesta su “rechazo absoluto” frente al acto terrorista
que se produjo este martes, 15 de junio, en la Brigada 30 del Ejército
Nacional en la ciudad de Cúcuta, y expresa su solidaridad con las
personas que resultaron afectadas por este hecho violento.
Según las últimas informaciones, el balance de la explosión de un coche
bomba que entró en el recinto de una base militar en el este de Colombia
es de al menos 36 heridos, algunos de ellos graves. Para el ministro de
Defensa, Diego Molano, la primera hipótesis es que la organización
guerrillera del ELN (Ejército de Liberación Nacional) está detrás del
acto criminal, pero también se está evaluando la posible implicación de
grupos escindidos de la organización rebelde FARC (Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia).
En su comunicado, los obispos colombianos ofrecen sus “plegarias por las
víctimas de este cruel atentado” y al mismo tiempo manifiestan
“cercanía y solidaridad a sus familiares y seres queridos, al Presidente
de la República, al Ministro de la Defensa, a los miembros del Ejército
Nacional y de las demás ramas de la Fuerza Pública, y a la comunidad
cucuteña”. Además, también expresan su fraternidad a su S.E. Mons.
Víctor Manuel Ochoa Cadavid, Obispo Castrense de Colombia y a todos los
fieles del Obispado, así como a S.E. Mons. José Libardo Garcés Monsalve,
Administrador Apostólico de Cúcuta, y a su Iglesia diocesana.
El mensaje concluye con una invitación a la comunidad católica “a
continuar orando para que cese toda violencia entre nosotros y para que
el pueblo colombiano unido pueda vencer el mal a fuerza de bien”.
Colombia sigue viviendo un clima de tensión tras el estancamiento de las negociaciones entre el gobierno colombiano y el Comité Nacional de Paro, iniciadas tras más de un mes de protestas en las que murieron más de 40 personas. Tras esta decisión, Monseñor Héctor Fabio Henao Gaviria, director del Secretariado Nacional de Pastoral Social y quien es garante en nombre de la Iglesia Católica, lanzó un nuevo llamado a las partes para que mantengan la voluntad de negociar. “Debemos hacer un esfuerzo para que la negociación sea cada vez más creíble”, dijo, “para estar en contacto con las aspiraciones de los ciudadanos, debemos recoger las voces de los jóvenes en particular, las voces de aquellos que sufren las consecuencias de una tasa de desempleo muy alta y la falta de oportunidades; en sí, debemos recoger las voces de los territorios”.
Monseñor Henao Gaviria destacó que es importante seguir avanzando hacia
un camino orientado a “transformaciones que permitan sanar muchas
falencias y heridas del pasado” y, además, “crear las condiciones para
que la sociedad colombiana pueda tener en su conjunto un desarrollo
humano, integral, solidario e incluyente”. Para ello, añadió, “la
Iglesia invita a crear un clima de reconciliación”.