Bkerké, LÍBANO (Agencia Fides, 09/06/2021) - Los Patriarcas y Obispos de las Iglesias
presentes en el Líbano se han reunido a primera hora de la tarde del
martes 8 de junio en Bkerké, en la sede del Patriarcado Maronita, para
debatir los temas y problemas que deberán ponerse al centro del
encuentro convocado en Roma el 1 de julio por el Papa Francisco para
reflexionar junto a los principales líderes de las comunidades
cristianas libanesas sobre la preocupante situación del País.
En esta breve cumbre intereclesial, celebrada por invitación del
cardenal Béchara Boutros Raï, Patriarca de Antioquía de los Maronitas,
han asistido, entre otros, el Patriarca sirio católico Ignace Youssif
III Younan, el Catholicos de Cilicia de los armenios apostólicos Aram I,
el Patriarca griego católico melquita Youssef Absi y el Patriarca de
Antioquía de los greco ortodoxos Yohanna X Yazigi.
Todos los participantes -según las escasas líneas de relato publicadas
en las redes sociales por el Patriarcado Maronita- han reiterado la
urgente necesidad de formar un nuevo gobierno y salir de la parálisis
institucional que parece estar minando la propia existencia de la
estructura nacional libanesa, aparentemente incapaz de hacer frente a
los devastadores efectos de la crisis económica y social en la vida
cotidiana de gran parte de la población.
Al final de la reunión, los presentes han rezado juntos pidiendo a Dios Padre Todopoderoso el don de la paz en el Líbano y en Oriente Medio, junto con el fin de la pandemia del Covid-19.
El encuentro con los altos representantes de las comunidades cristianas
libanesas convocado en el Vaticano por el Papa Francisco se está
convirtiendo cada vez más, en objeto de análisis y reflexión en las
estructuras eclesiales del País de los Cedros. A medida que nos
acercamos al 1° de julio, las opiniones de analistas y comentaristas
sobre la próxima cumbre encuentran más y más espacio en los medios de
comunicación libaneses. Como ya había informado la Agencia Fides, desde el primer anuncio del encuentro en el Vaticano,
los observadores locales se preguntan si la reunión convocada por el
Obispo de Roma será una oportunidad para compartir consideraciones
generales sobre la condición actual del país y de las comunidades
cristianas libanesas, o si el enfoque de la cumbre será sobre puntos
específicos.