Mandalay, MYANMAR (Agencia Fides, 14/06/2021) - Los militares birmanos han detenido y
liberado a seis sacerdotes y a un laico católicos en el pueblo de Chan
Thar, en la archidiócesis de Mandalay, a 700 km al norte de Yangon.
Según ha confirmado a la Agencia Fides el p. Dominic Jyo Du, Vicario
General de la Archidiócesis de Mandalay, en la noche del 12 al 13 de
junio los soldados birmanos asaltaron el complejo de la Iglesia de la
Asunción y la casa contigua del clero deteniendo al párroco y a otros
sacerdotes que estaban de visita, realizando un registro exhaustivo de
la estructura. La redada fue motivada por el hecho de que, según algunos
informantes, algunos miembros de la Liga Nacional para la Democracia se
escondían en iglesias católicas y monasterios budistas. En la incursión
realizada en horas de la noche, los militares derribaron la puerta del
complejo de la iglesia católica de la Asunción, construida hace 200 años
por los misioneros franceses de las Misiones Extranjeras de París
(MEP).
Debido a la llegada del ejército, muchos aldeanos, incluidos ancianos,
mujeres y enfermos, huyeron a los bosques cercanos y pudieron regresar a
sus hogares al día siguiente, cuando la operación había terminado.
Como relata el padre Dominic Jyo Du, tras una noche de interrogatorio en
la cárcel, el 13 de junio, en torno a las 13.30 horas, todos fueron
liberados: “Ha sido una experiencia terrible, de carácter intimidatorio.
No los han maltratado ni torturado, pero cuando ordenaron a un
sacerdote que se quitara las vestimentas sagradas, el párroco se
resistió, diciendo que podían matarlo, pero que él no se las quitaría.
Fue valiente. Los militares no insistieron y los respetaron. A veces los
militares respetan a los hombres de Dios, a veces no. Depende de las
personas”.
La población local ha podido volver a acoger a los sacerdotes católicos.
En el pueblo de Chan Thar se recuerda al primer sacerdote misionero
católico francés, el padre Joseph Pho, MEP, que llegó a este pueblo en
1902, mientras que hoy en día sigue funcionando en el pueblo una clínica
abierta por las hermanas franciscanas en 1919. La presencia católica es
muy apreciada por toda la población.
En la actual situación de crisis, miles de personas de toda condición
son detenidas, encarceladas “a causa de informaciones incorrectas,
proporcionadas por informantes pro-militares”, dice una fuente de Fides.
En Mandalay continúan los enfrentamientos entre las Fuerzas Populares de
Defensa locales y los agentes de la policía y el ejército birmanos, que
siguen realizando redadas y registros nocturnos en viviendas, edificios
civiles como escuelas, y lugares de culto como iglesias, pagodas y
monasterios. En respuesta, las fuerzas de la resistencia se están
organizando para atacar objetivos militares.
Mandalay, la antigua capital de Birmania (actual Myanmar), está
salpicada de templos budistas y representa el espíritu místico del país,
marcado por el budismo hinayana.