Brasilia, BRASIL (Agencia Fides, 14/06/2021) – El tema de la 36ª Semana del Migrante que la
Iglesia de Brasil celebra del 13 al 20 de junio es “Migración y diálogo”
y en esta edición tiene como lema “¿Quién llama a nuestra puerta?”. La
Semana está relacionada con la Campaña de Fraternidad 2021 y con el
mensaje del Papa Francisco para la 107ª Jornada Mundial del Emigrante y
del Refugiado, que se celebrará el 26 de septiembre, titulada “Hacia un
nosotros cada vez más grande”.
La nota emitida por el CELAM, recibida por la Agencia Fides, subraya que
la llegada de migrantes a Brasil es una realidad que ha acompañado la
historia del país y que sigue presente en la actualidad. Monseñor José
Luiz Ferreira Sales, obispo de Pesqueira, presidente del Servicio
Pastoral de Migrantes, apela a "ser una Iglesia siempre en salida",
asumiendo el diálogo y dejando de lado la intransigencia. Según el
obispo, hay que "crear escenarios que promuevan soluciones efectivas
mediante el diálogo y una actitud desprovista de autoritarismo". Por
ello, invita a profundizar en la frase del Papa Francisco: “no se trata
sólo de los migrantes, se trata de la humanidad”.
Para celebrar la 36ª Semana del Migrante, se ha preparado un "Texto
base”, así como material para grupos de discusión sobre tres temas
específicos, y una oración. El Texto Base, organizado siguiendo el
método “ver, juzgar, actuar”, tradicional en la Iglesia latinoamericana,
parte de la idea de que los números deben reflejar los rostros. Hay
271,6 millones de migrantes en el mundo, según el Texto Base, que cuenta
las dificultades que encuentran los migrantes en este periodo de
pandemia y las principales rutas migratorias en el mundo. La realidad de
la migración está iluminada por varios textos bíblicos, que invitan al
compromiso.
Según el texto, “en este proceso, lo más importante es dar continuidad a las iniciativas ya en marcha, como la acogida; los servicios de documentación; la asistencia social, jurídica y psicológica; el compromiso de integración en la sociedad; la promoción en el sentido del acceso al trabajo, la vivienda, la sanidad y otras políticas públicas”.
En la oración preparada para la Semana del Migrante de este año, se pide
a Dios: “Renueva nuestra fe y nuestra fuerza para seguir luchando en
medio de tanto dolor y dificultad”. Por ello, se invoca a Dios para que
acoja a las víctimas de la pandemia y del abandono, para que busque el
diálogo con los que piensan diferente y para que despierte en nosotros
“la solidaridad y la capacidad de acoger e integrar, especialmente a los
migrantes, a nuestros hermanos y hermanas”.