Bangui, REPÚBLICA CENTROAFRICANA (Agencia Fides, 07/12/2018) - “Pedimos una investigación internacional sobre
la masacre de Alindao”. Son las palabras del cardenal Dieudonné
Nzapalainga, arzobispo de Bangui, al visitar la ciudad del sudeste de la
República Centroafricana donde los rebeldes ex Seleka de de la milicia
UPS (Unité pour la Paix en Centrafrique bajo las órdenes del General Ali
Darassa) asesinaron el 15 de noviembre pasado al menos a 60 personas,
la mayoría refugiados en un campamento cerca de la catedral. El templo fue destruido y dos sacerdotes también fueron
asesinados: el Vicario General y obispo Blaise Mada y el padre Celestine
Ngoumbango, párroco de Mingala.
El cardenal ha pedido a la Comunidad Internacional que asuma su
responsabilidad por lo que está sucediendo en República Centroafricana,
en primer lugar solicita que lo hagan los Cascos Azules de MINUSCA que,
según los testimonios de los supervivientes, no intervinieron para
proteger a los civiles.
“Vinieron en nombre de la Comunidad Internacional para ayudarnos, para
ayudarnos a proteger y salvar a los centroafricanos”. “Pero ahora vemos
que algunas fuerzas, en lugar de proteger a la población, la han
abandonado a su destino. Los civiles han sido asesinados en Alindao,
como en tantos otros lugares. ¿Cómo podemos explicar lo que hemos visto,
los restos humanos, las casas y las iglesias quemadas? Pido que se abra
una investigación internacional para que podamos conocer la verdad
sobre estas masacres y que se haga justicia”, aseguró el cardenal
Nzapalainga al hablar en la radio de la Plataforma de las Confesiones
Religiosas en República Centroafricana.