Brasilia, BRASIL (Agencia Fid, 06/12/2018) - El Año Nacional de los Laicos "ha sido un
tiempo de gracia dedicado a profundizar la vocación, la identidad y la
misión laical no sólo entre y para los laicos, sino junto con toda la
Iglesia", y continuará con una formación más capilar y profunda, para
que los laicos sean protagonistas activos en la evangelización y en la
construcción de una convivencia más humana, justa y fraterna,
conscientes de su ser "sujetos eclesiales y sociales". Con estas
palabras, Marilza Lopes Schuina, presidenta del Consejo Nacional de
Laicos de Brasil (CNLB), explicó a la Agencia Fides lo que la Iglesia en
Brasil experimenó durante el año que terminó en la solemnidad de Cristo
Rey.
A nivel regional, diocesano y parroquial se reflexionó sobre el papel de
los laicos y se crearon nuevos consejos laicales en las diócesis y
parroquias donde aún no estaban activos, con la propuesta de
involucrarse en la vida de la ciudad y en la gestión pública. El
presidente del CNLB admitió que "el protagonismo de los laicos se ve más
que nada en los servicios pastorales dentro de la vida eclesial, donde
no siempre son reconocidos y tienen, de hecho, poca implicación en los
espacios de toma de decisiones". Según Schuina, es necesaria "una mayor
participación en los consejos pastorales y económicos, en las asambleas y
en las iniciativas de la Iglesia que están saliendo, ámbitos en los que
los laicos pueden hacer grandes aportaciones".
"El laico es un sujeto eclesial y social, que no debe actuar sólo ad
intra. Su misión es clara: ser una presencia profética, sacerdotal y
real activa en el tejido social; y tiene un potencial enorme, porque el
laico es la Iglesia en los ámbitos de la sociedad a los que no llega el
clero", sostuvo Lopes Schuina.
En este sentido, en el ‘Año del Laicado’ se hicieron avances en la
comprensión de la misión de los laicos. "En todo lo que se ha hecho ha
habido la intención de no limitarnos al aspecto festivo, sino de pasar
de la reflexión a la acción", añadió la presidenta del CNLB.
Entre las iniciativas más importantes de este Año, se encuentra la
apertura de 29 nuevas escuelas de "Fe y Política", además de las ya
existentes 80, en las que se estudia la Doctrina Social de la Iglesia y
su aplicación en el trabajo de los laicos, quienes fueron instados a
formar parte de comités de barrio, cooperativas, sindicatos,
asociaciones, consejos de educación y salud, partidos políticos... "El
Papa insiste mucho en la inclusión en estas áreas", subrayó, recordando
que la política es uno de los campos más urgentes. "Para que los laicos
que están todavía demasiado cerrados en la vida eclesial puedan actuar
proféticamente en la sociedad, se necesita una mayor conciencia crítica
de su ser cristianos llamados a dar prioridad al Evangelio y a la
defensa de la vida en todos los sentidos", destacó Lopes Schuina.
Todavía hay muchos que "se sienten a gusto yendo a misa y haciendo
caridad. Pero la llamada del laico es una llamada, que es más que una
invitación. Para evitar la esterilidad de la vocación laical, la
invitación es a abrirse al otro, lo que significa abrirse a Dios, camino
de realización y de felicidad personal. Entonces, en la acción, el
espíritu se manifiesta. En la respuesta a la convocatoria, la gracia
actúa, concluyó Schuina.