Roma, ITALIA (Agencia Fides, 04/12/2018) - “Cuando la Iglesia se gasta por otros, florece; cuando se cierra, se
seca. Solo cuando la Iglesia sale fuera, vive. Así nos lo enseñan las
palabras del Papa”. El hermano Jihad Youssef, monje de Deir Mar Musa, la
comunidad monástica fundada en Siria por el jesuita padre Paolo
Dall'Oglio, -secuestrado en 2013 en Raqqa-, explica a la agencia Fides
lo que ha sucecido a cientos de familias cristianas iraquíes que han
huido a Turquía. “Mi aventura fue más una formación que una misión. He
recibido cien veces más de lo que he dado en mi pequeñez”, asegura. El
hermano Jihad pasó dos períodos, en 2016 y 2017, con refugiados
iraquíes, ofreciéndoles asistencia espiritual y pastoral. “La Iglesia
iraquí ha sufrido una hemorragia y está en un estado perpetuo de temor.
Muchos fieles han huido y desean llegar a Europa o América del Norte,
pero a menudo se quedan atrapados en Turquía, esperando un visado con la
esperanza de reconstruir sus
vidas en un nuevo país”. Junto a los cristianos, también hay miles de
musulmanes sunitas que se sienten oprimidos por la mayoría chiíta.
Actualmente hay 145.000 iraquíes viviendo en Turquía.
Con respecto a la experiencia en Turquía, el hermano Youssef explica:
“Para mí fue un viaje para descubrir el Evangelio. Me sentí extranjero
por el idioma y el contexto social diferente. En Siria somos aceptados
como cristianos, mientras que en Capadocia los bautizados sufren por el
la ignorancia y, a veces, el desprecio. Las personas son pobres pero no
se avergüenzan de dar lo que tienen”
El hermano Jihad fue recibido por familias católicas y ortodoxas a los
que ofreció su amistad incluso antes de la asistencia espiritual: “Las
familias me recibieron con gran calidez. No les pregunté si eran
católicos u ortodoxos. Solo recé con ellos. Esto me ha permitido
experimentar, entre otras cosas, la unidad de la Iglesia como nunca en
otras ocasiones”, dice.
El hermano Jihad relata toda su experiencia en Irak en un libro
recientemente publicado en Italia por ediciones Ancora, titulado
“Tenemos hambre y nostalgia de la Eucaristía. Diario de viaje entre los
refugiados cristianos de Irak”.