Nairobi, KENIA (Agencia Fides, 06/12/2018) - “No hay sociedad que permanezca unida si
pierde sus valores morales. La Biblia nos enseña que Sodoma y Gomorra
(Ezequiel 16: 48-50) se convirtieron en el símbolo de una sociedad
decadente, cuyo tejido moral se deterioró progresivamente”, escriben los
obispos de Kenia en la declaración publicada al final de su Asamblea
Plenaria.
En el documento enviado a Agenzia Fides, los obispos denuncian las
diversas formas de amenazas a la infancia: el abuso infantil, embarazos
juveniles, abortos... “Junto con el Santo Padre y todos los obispos del
mundo, nos sentimos cerca de las víctimas de abuso sexual y de todas las
formas de violencia contra niños y adultos vulnerables”. “La violencia y
el mal cometidos contra los menores son un signo de una sociedad
moralmente enferma. Como sus pastores, haremos todo lo posible para
implementar políticas para proteger a los menores”.
Otro problema señalado por los obispos es la promiscuidad y la
sexualidad precoz que lleva a las jóvenes a abortar, a menudo alentadas
por mensajes difundidos a través de los medios de comunicación.
“Prestamos atención a las multinacionales y los anuncios comerciales que
apoyan la libertad de elección y las soluciones fáciles que van en
contra de la misma ley moral de Dios”, advierten los obispos.
En el plano económico y social, el documento denuncia “las condiciones
de sufrimiento de los agricultores kenianos que, después de haber
trabajado duro para producir sus cultivos, no pueden vender sus
productos”. “Las personas que están destruyendo económicamente los
medios de vida de nuestros agricultores son las que pueden importar
maíz, azúcar, arroz y otros productos fuera del país”.
Los obispos también dicen que están preocupados por el hecho de que
varios políticos continúan alimentando la divisón entre las diversas
comunidades con fines electorales. La lucha contra la corrupción
iniciada por el gobierno debe intensificarse y el Estado debe poder
recuperar los recursos robados por funcionarios corruptos.
La apropiación indebida de dinero público implica servicios públicos de
baja calidad frente a los impuestos que afectan a los sectores más
débiles de la población, recuerdan los obispos. El descubrimiento de
nuevos recursos naturales para explotar, como el petróleo, también debe
traer beneficios reales a los kenianos, enfatiza el documento. “El
gobierno es responsable de aclarar los programas de exploración minera y
petrolera. La falta de claridad, la transparencia y el incumplimiento
de la ley, son el camino para el caos y la “maldición de los recursos”
que muchos países africanos ya han experimentado”, subraya el mensaje,
refiriéndose al fenómeno por el que países con recursos minerales e
hidrocarburos tienden a tener un menor crecimiento económico y un peor
desarrollo que los países con menos recursos naturales.