Ciudad del México, MÉXICO (Agencia Fides 08/06/2021) – Tras las elecciones del 6 de junio,
los obispos mexicanos han expresado su satisfacción al pueblo apreciando
la madurez “manifestada en la amplia participación ciudadana y en el
respeto a nuestras instituciones electorales”. “Sin embargo – prosiguen -
también tenemos en cuenta que ha sido un proceso político marcado por
una fuerte violencia, por lo que elevamos nuestras oraciones por
aquellos y aquellas, que, asumiendo la vocación política, y enarbolado
sueños por un México mejor, han sido agredidos o les ha sido arrebatada
su vida”.
De hecho, el proceso electoral ha sido uno de los más violentos de los
últimos años, desde septiembre de 2020 hasta
finales de mayo fueron asesinados 89 políticos. Al menos 18 candidatos
retiraron su candidatura por miedo, amenazas o violencia. Muchos
candidatos han tenido que llevar chalecos antibalas en los mítines
electorales. Esto debido a que las bandas de narcotraficantes y el
crimen organizado quieren colocar a sus candidatos en los municipios más
importantes, para poder seguir controlando el territorio con sus
actividades sin interferencia policial.
En lo que se ha llamado “las mayores elecciones de la historia del
país”, 96,5 millones de votantes estaban llamados a elegir más de 20.000
diputados, gobernadores, alcaldes y concejales. Según los primeros
indicios de los resultados, el partido del presidente, Andrés Manuel
López Obrador, ha perdido la mayoría absoluta y la mayoría calificada
con sus aliados en la Cámara de Diputados.
En su mensaje, hecho público el 7 de junio, los obispos invitan a todos, “tanto a las fuerzas políticas, a gobernantes como a miembros de la sociedad civil, a respetar los resultados del proceso electoral manifestados a través del voto, a retomar el diálogo y a encontrar caminos conjuntos más allá de las diferencias partidistas”. Luego exhortan a los elegidos “a que honren la voluntad del pueblo, trabajen por la unidad, el desarrollo integral y la dignidad de los que habitamos en esta Patria”. Recuerdan a los gobernantes que, urge “recuperar la confianza de los ciudadanos y el verdadero sentido de la política, como esa búsqueda continua del bien común que nos lleva a construir sociedades justas y en paz”. Y a los ciudadanos, “que la democracia no termina emitiendo nuestro voto, sino que es necesario dar seguimiento a este proceso, exigir el cumplimiento de las promesas de campaña y pedir la rendición de cuentas de manera transparente”.
Por último los obispos mexicanos ofrecen su colaboración con las
instancias que articulan la dinámica pública, para enfrentar los retos
de la nación, ampliando perspectivas, y procurando “que haya trabajo
digno, educación y cuidado de la salud para todos los ciudadanos”.