TÚNEZ (Agencia Fides, 01/10/2021) – “¿Operación de pura apariencia? Bueno, depende
de cómo se mire...”. El arzobispo Ilario Antoniazzi, cabeza de la
archidiócesis católica de Túnez, no parece compartir los comentarios y
análisis negativos que los medios de comunicación occidentales que
tienden a sobre valorar, o a rebajar a una mera operación de imagen, la
elección del presidente tunecino Kaïs Saïed de nombrar al frente del
nuevo gobierno a la profesora Najla Najla Bouden Romdhane, la primera
mujer llamada a dirigir el gobierno en un país árabe. “En primer lugar
-señala el Arzobispo en una conversación con la Agencia Fides- hay que
tener en cuenta que aquí en Túnez las mujeres tienen una relevancia en
la vida social que no se da en otros países árabes. Piensa que la base
de la famosa ‘Revolución de los Jazmines’ fueron las mujeres. ¿En qué
país árabe el alcalde de la capital es una mujer? Sin embargo, aquí en
Túnez, y también en otras cuarenta
ciudades tunecinas, hay una alcaldesa. Puede ser un asunto menor, pero
la moneda de 10 dinares lleva la efigie de una mujer, la primera mujer
médico tunecina”.
Túnez, a pesar de ser un país pequeño, dice el Arzobispo -, “es un país
piloto en muchos aspectos. Y hablando de pilotos, he viajado muchas
veces con aerolíneas occidentales y nunca he visto mujeres piloto en los
aviones. Por otra parte, en los aviones tunecinos es normal ver a
mujeres pilotos o copilotos. A la luz de todo esto”, continúa
Antoniazzi, “la excesiva atención prestada por los medios de
comunicación internacionales al alto cargo político que ocupa la
profesora tunecina está quizá fuera de lugar. Pero los intentos de
reducir la elección política del presidente tunecino a una operación
puramente de imagen son también inadecuados”.
“Es verdad - reconoce el Arzobispo de Túnez - que quizás Saïed
necesitaba alguna ‘vitamina' para incrementar su consenso, después de
este período de vacío político e institucional, en el que empezaban a
crecer las críticas que lo acusaban de autoritarismo. Pero me parece
reduccionista reducir su elección a una simple operación de fachada”, ya
que el nombramiento de Najla como líder del gobierno nacional “puede
representar un desafío para el propio presidente”.
A finales de julio, Kaïs Saïed había "suspendido" el Parlamento,
depuesto el gobierno y asumido plenos poderes, acusando a los líderes de
las fuerzas políticas dominantes de haber llevado al país a la ruina.
"Sigo pensando -añade el arzobispo Antoniazzi- que el Presidente
demostró valor al expulsar a tantos corruptos que robaban recursos sin
hacer nada por Túnez. No todo el mundo está de acuerdo con él, pero en
mi opinión la mayoría de la población le sigue apoyando. Todas las
semanas hay manifestaciones de apoyo y manifestaciones contra el
Presidente. Entre los que están en contra se encuentran los partidos
islamistas. Pero tengo claro que la mayoría del pueblo sigue apoyándolo.
Ahora, sólo el tiempo dirá si esta experiencia de nombrar a una mujer
como jefa de gobierno en un país árabe puede representar una experiencia
positiva e innovadora para reconocer y afirmar el papel de la mujer no
sólo para la sociedad tunecina, sino para los países
árabes y para toda la comunidad internacional”.
Najla Bouden Romdhane, nació en 1958 en Kairouan, es ingeniera geóloga y
profesora de ingeniería sísmica en la Escuela Nacional de Ingeniería de
Túnez. Además, Romdhane es doctora en geología por la Escuela de Minas
de París en ingeniería sísmica. En 2011, fue nombrada directora general
encargada de calidad en el Ministerio de Educación Superior e
Investigación Científica. Antes de su nombramiento como jefa del
gobierno tunecino, Najla Bouden Romdhane era coordinadora de programas
en el Banco Mundial como oficial de proyectos internos y en el
Ministerio de Educación Superior e Investigación Científica.