Managua, NICARAGUA (Agencia Fides, 12/06/2019) – En la madrugada de ayer, eran las cuatro y
media, se propagó rápidamente la noticia de la liberación de más de 50
presos políticos. Cuando los principales medios de comunicación
nacionales lo dieron, en las redes sociales ya había videos y mensajes
de presos políticos junto con sus familias. Quien agradeció a Dios,
quien cantó el himno de Nicaragua, quien lloró, quien bailó ...
Mons. Silvio Báez, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Managua,
actualmente en Roma, publicó el video del líder campesino Freddy Navas
agradeciendo a Dios y los Obispos y a la Iglesia "Madre y Maestra" por
enseñarle a vivir la esperanza, y pidió al obispo para que ore por los
líderes campesinos y por Nicaragua.
A lo largo del día, el martes 11 de junio, las redes sociales
nicaragüenses se inundaron de mensajes de orgullo y alegría "porque los
símbolos de la libertad han vuelto al lado de las personas que sufren",
escribe un estudiante en su cuenta de Twitter. Políticos, periodistas,
empresarios, estudiantes, ciudadanos comunes y campesinos, todos los
presos políticos que han estado en prisión, han regresado a las calles
con una bandera en sus manos, símbolo de la nueva Nicaragua desde abril
de 2018.
La noticia provocó innumerables reacciones por parte de la Organización
de los Estados Americanos, la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos
Humanos, embajadores, presidentes de otros países, activistas de
derechos humanos internacionales. Otra fuente de Fides escribió en las
redes sociales: "Nicaragua ha experimentado hoy ese indescriptible
sentimiento de recuperar la libertad de los presos políticos. Es un
momento para reír y llorar, respirar profundamente, recargar fuerzas y
seguir luchando por la plena restitución. de las libertades. La rebelión
de abril ya ha superado la mitad del camino".
La Arquidiócesis de Managua también publicó un mensaje, firmado por el
cardenal Leopoldo José Brenes, arzobispo metropolitano de Managua: "Que
todos los prisioneros sean liberados, esto traerá alegría a todas las
familias, y que todos los que han sido privados de su libertad puedan
vivir libremente en su propio país".
La liberación de estos presos políticos es parte de la ley de amnistía
aprobada por el Parlamento en Nicaragua con los votos de la mayoría
sandinista y del grupo de la oposición reunida como la Alianza Cívica.
Según este último, todavía hay 89 presos políticos que están en prisión.
La ley ha sido impugnada porque se presenta como una cláusula de
clemencia, prevista por los acuerdos anteriores alcanzados en la mesa de
diálogo nacional en los últimos meses, pero sin garantizar las
libertades y los derechos de los ciudadanos.
El presidente Ortega había prometido liberar a todos los presos
políticos en un plazo de noventa días, es decir, antes del 18 de junio,
justo antes de la evaluación de la Ley Nica (Ley de Condicionalidad a la
Inversión de Nicaragua) y la Asamblea General de la OEA, que se
celebrará en Medellín, Colombia a finales de junio.