Nzara, SUDÁN (Agencia Fides 17/06/2021) – “Un alivio para las futuras madres que ahora
pueden tener la certeza de un parto seguro en un hospital donde tanto el
bebé como ella serán bien atendidos”, son las palabras del Obispo de
Tombura Yambio, Mons. Barani Eduardo Hiiboro Kussala, durante la
inauguración de la zona de obstetricia y del banco de sangre del
hospital Santa Teresa de Nzara.
Construido en 1983 por las Hermanas Combonianas para atender
principalmente a los leprosos y tuberculosos, con el paso del tiempo se
ha convertido en el más importante de la zona. Por ello, las obras de
ampliación se hicieron imprescindibles ya en 2018.
El obispo ha instado al personal del hospital a crear más conciencia
entre los miembros de la comunidad de Nzara para que no haya
malentendidos ni conflictos entre el personal y los ciudadanos, y ha
pedido a todos que garanticen el mejor servicio, independientemente de
que sea una iniciativa de la Iglesia. Además, el obispo Kussala ha
asegurado a los jóvenes que la diócesis está trabajando en la formación
de una escuela de enfermería.
En esta zona de la selva ecuatorial, la tasa de mortalidad materna es una de las más altas del mundo, con 789 mujeres por cada 100.000 nacidos vivos. Las principales causas de muerte materna son la hemorragia post-parto y las complicaciones que requieren un acceso inmediato a los servicios obstétricos y quirúrgicos de urgencia. La mortalidad infantil afecta a 64 de cada 1.000 niños, y un elevado número de niños no llega a cumplir los cinco años.
El 32,9% de los niños menores de cinco años tienen un peso inferior al
normal y, de ellos, el 13,5% están gravemente desnutridos. Sólo el 2,7%
de los niños menores de dos años están totalmente vacunados.
En la ciudad de Nzara, situada en medio de la selva ecuatorial y
habitada principalmente por el pueblo azande, el hospital se define
también como fronterizo por su proximidad a Uganda y la República
Democrática del Congo.