Conakry, GUINEA (Agencia Fides 09/09/2021) - Los dirigentes de la Comunidad Económica de
los Estados de África Occidental (CEDEAO) han suspendido a Guinea de su
organización regional tras el golpe militar del domingo 5 de septiembre, pero se han abstenido de tomar medidas
económicas a la espera del envío de una misión diplomática.
“La Conferencia expresa su profunda preocupación por los acontecimientos
políticos que han tenido lugar en la República de Guinea tras el golpe
de Estado del 5 de septiembre de 2021 y sus consecuencias para la paz y
la estabilidad regionales, y condena, con la máxima fuerza, el golpe
militar”, afirman en una declaración emitida ayer, 8 de septiembre.
“La Conferencia pide que se respete la integridad física del Presidente
Alpha Condé y su liberación inmediata e incondicional, así como la de
todas las personalidades detenidas”, subraya el comunicado. A la espera
del envío de una misión de alto nivel a Conakry hoy, 9 de septiembre,
por ahora no está prevista ninguna sanción económica, a diferencia de lo
que ocurrió con el golpe de Estado en Malí en agosto de 2020.
El golpe militar ha tenido lugar tras al menos un año de profundas
tensiones en el país. El 15 de agosto de 2020, en la homilía de la misa
de la solemnidad de la Asunción de María, el Excmo. Mons. Vincent
Coulibaly, arzobispo de Conakry, había instado a los líderes políticos a
“poner fin a toda violencia e iniciar un diálogo inclusivo”. Mons. Coulibaly había pedido “al gobierno y a los
actores sociopolíticos cesar inmediatamente toda forma de violencia y
establecer las condiciones para un diálogo inclusivo en favor de la paz,
permitiendo a las partes en conflicto escucharse e intercambiar sus
puntos de vista para encontrar soluciones pacíficas a la crisis
nacional”.
Las tensiones en el país aumentaron antes de las elecciones
presidenciales celebradas el 18 de octubre, que fueron ganadas por el
presidente saliente, Alpha Condé, que había obtenido un controvertido
tercer mandato que fue posible gracias al referéndum constitucional que
abolió el límite de dos mandatos. Las tensiones sociales, exacerbadas
por el deterioro de las condiciones económicas, no han disminuido. A
principios de junio, durante su estancia en Guinea, el cardenal Robert
Sarah, antiguo arzobispo de Conakry y ex prefecto de la Congregación
para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, se reunió con
el presidente Alpha Condé y su oponente, Cellou Dalein Diallo. Este
último había comentado que había hablado con el cardenal Sarah sobre la
situación sociopolítica que prevalece en Guinea. “Pude darle mi lectura
de la crisis que atraviesa nuestro país”, explicó en una entrevista.
“Esta crisis es, en mi opinión, ante todo una crisis de confianza
agravada por una falta crónica de moralidad y probidad entre los actores
sociopolíticos”.