Nueva York, ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA (Agencia Fides, 06/09/2021) - La junta militar de Myanmar ha aceptado un
llamamiento de la “Asociación de Naciones del Sudeste Asiático” (ASEAN)
para iniciar un alto el fuego hasta finales de 2021. La tregua servirá
para garantizar la distribución de ayuda humanitaria en la nación
desgarrada por el conflicto civil. La ASEAN ha especificado que no se
trata de un alto el fuego político, sino que “pretende proteger la
seguridad de los trabajadores humanitarios” en sus esfuerzos por
distribuir de forma segura la ayuda a la población agotada y afectada
por la pandemia. La ASEAN también ha lanzado un llamamiento a las
fuerzas de resistencia de la oposición con la esperanza de que un cese
bilateral de la violencia beneficie la asistencia a la población civil.
Según las estimaciones del Banco Mundial, dado el desplome del PIB y la
grave situación socio-economica de Myanmar, unos 25 millones de personas
(casi la mitad de la población birmana) vivirán en la pobreza en
los próximos meses.
Mientras tanto, se ha presentado también una petición a los gobiernos de
los Estados miembros de la ONU y se está llevando a cabo una recogida
de firmas a nivel internacional para presionar a la próxima Asamblea
General de la ONU, en la que el embajador Kyaw Moe Tun, nombrado por el
actual gobierno de Myanmar antes de la toma del poder por los militares
el 1° de febrero, se considera la última voz capaz de hacer oír las
aspiraciones de la resistencia birmana en un foro internacional.
La petición pide a los gobiernos que se pronuncien en la Asamblea
General de la ONU, que se inaugura el 14 de septiembre, a favor del
embajador Kyaw Moe Tun como representante permanente de Myanmar ante la
ONU. El diplomático - víctima de amenazas e intimidaciones, por las que
dos birmanos fueron detenidos en Estados Unidos - fue nombrado por el
gobierno de la Liga de Aung San Suu Kyi, pero el nuevo régimen dirigido
por la Junta Militar lo destituyó oficialmente después de que Kyaw Moe
Tun se posicionara en contra del golpe, hablando ante los miembros de la
ONU. La petición recuerda que acoger a un nuevo embajador nombrado por
la Junta “supondría legitimar y alentar sus políticas autoritarias y
represivas, condenando a Myanmar a una dictadura dirigida por el mismo
ejército que cometió un genocidio contra el pueblo rohingya en 2017”.
Esa violencia, repetidamente estigmatizada en la ONU, causó miles de
víctimas y cientos de miles de refugiados, ahora acogidos en
Bangladesh. Citando el expediente rohingya en la petición, el actual
“gobierno en la sombra” (National Unity Government-Nug), que se opone a
la junta militar, muestra que ha adherido al Estatuto de Roma de la
Corte Penal Internacional, para demostrar su voluntad de cooperar con la
comunidad internacional en la investigación de esa violencia.
Las comunidades de la diáspora birmana en Italia y muchos otros estados
occidentales, que son la expresión de la NUG, piden al gobierno italiano
y a la Unión Europea que reconozcan al embajador Kyaw Moe Tun. Por este
motivo, se ha organizado un presidium en Roma el 12 de septiembre en la
Plaza del Popolo, mientras que también están previstas manifestaciones
similares en otras ciudades europeas y en América.