Conakry GUINEA (Agencia Fides 07/09/2021) – “Queremos situar la transición que se abre bajo el signo de la esperanza y de una nueva Guinea, reconciliada consigo misma, con todos los hijos del país. (...) No habrá espíritu de odio, venganza ni caza de brujas”, porque “la justicia será la brújula que guiará a cada ciudadano guineano”. El teniente coronel Mamady Doumbouya, jefe de los golpistas que depusieron al presidente Alpha Condé el domingo 5 de septiembre, ha adoptado un tono conciliador. En una reunión celebrada ayer, 6 de septiembre, con el Primer Ministro saliente, Ibrahima Kassory Fofana y los miembros de su gobierno, y los Presidentes de las Instituciones Republicanas, convocada por el Comité Nacional de Agrupación y Desarrollo (CNRD), organismo presidido por el propio Doumbouya, ha prometido “crear las condiciones para un nuevo inicio político y social”.
Guinea es el mayor productor mundial de bauxita, con la que se fabrica
el aluminio, y cuenta con importantes reservas de hierro y oro. La
noticia del golpe ha provocado una subida de los precios del aluminio,
mientras la comunidad internacional ha condenado el golpe. Por ello,
Doumbouya ha anunciado el levantamiento del toque de queda en las zonas
mineras para permitir la continuación de las actividades de extracción, y
la próxima formación de un gobierno de unidad nacional para dirigir la
transición, cuya duración aún no ha sido determinada.
“Hay que tener en cuenta que desde hace tiempo una serie de medidas
tomadas por las autoridades del país han creado un descontento
generalizado entre la población”, dicen fuentes locales a la Agencia
Fides. “El 3 de agosto, por ejemplo, el gobierno aumentó el precio del
combustible en un 22%, pasando de 9.000 francos guineanos (0,92 dólares
estadounidenses) por litro en el surtidor, a 11.000 (1,2 dólares
estadounidenses). Como era de esperar, el anuncio de esta medida hizo
subir automáticamente los precios en el transporte y los comercios”. “Por si fuera poco, el 20 de agosto circuló la noticia de que, en
aplicación de una ley sobre las cotizaciones sociales de los
funcionarios y jubilados, el Estado cobraría el 5% del salario de cada
funcionario. Esta medida debía entrar en vigor el mismo mes de agosto”. Y
mientras se pedían sacrificios a la población, al mismo tiempo se
aumentaban las asignaciones económicas a la Presidencia de la República
(en un 35,5%)
y a la Asamblea Nacional (en un 31%).
“Por estas y otras muchas razones, al anunciarse la detención de Alpha
Condé, una parte de la población manifestó su alegría en las calles de
Conakry, escoltando a los soldados que consideran salvadores”, explican
nuestras fuentes.
En cuanto a la situación en la Iglesia, se ha pedido a los sacerdotes de
la catedral de Conakry, cuyo presbiterio comparte recinto con la
Presidencia de la República, que abandonen los locales como medida de
seguridad. Durante el asalto al Palacio Presidencial, las balas cayeron
en la valla de la casa regional de las Hermanas de San José de Cluny,
que tuvieron que trasladarse a otra estructura de su comunidad.