Kinshasa, REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO (Agencia Fides,, 10/09/2021) – “Son bien recibidas, todas las contribuciones de los países vecinos para detener a los terroristas de las Fuerzas Democráticas Aliadas/Madinat Tawhid wa-l-Muwahidin (“La ciudad del monoteísmo y los monoteístas”), grupo de origen ugandés que a lo largo de los años supuestamente se ha afiliado al Estado Islámico”. Así lo afirma en un comunicado enviado a la Agencia Fides el CEPADHO (Centro de Estudios para la Paz, la Democracia y los Derechos Humanos), una ONG con sede en Goma, capital de Kivu del Norte, que lleva años informando y denunciando la violencia contra los civiles cometida por diversos grupos armados que operan en el este de la RDC.
“El CEPADHO ha seguido con gran interés la voluntad expresada por el
Presidente de Uganda, Yoweri Kaguta Museveni, el pasado 8 de septiembre,
de intervenir militarmente en la República Democrática del Congo en la
operación de persecución de los terroristas del ADF/MTM, en caso de que
el Estado congoleño lo autorice”, señala el documento. “Nuestra
Organización, que considera a las ADF/MTM una amenaza para la paz y la
seguridad de la región, considera alentador que los Estados vecinos se
den cuenta de la magnitud de la amenaza y de la necesidad de unirse a
los esfuerzos de las FARDC (Fuerzas Armadas de la RDC) en la lucha
contra estos elementos terroristas”.
El CEPADHO insiste en la necesidad de superar la desconfianza entre los
congoleños y los ugandeses, recordando que esto concierne más a los
dirigentes políticos y militares de los dos países que a sus respectivas
poblaciones. “Como organización pacifista, el CEPADHO considera absurdo
seguir predicando la enemistad eterna entre la RDC y Uganda cuando, en
cambio, se necesitan sinergias para acabar con un enemigo común. Cuando
sabemos que la mayoría de los congoleños de Beni, Butembo y Bunia (en
Kivu del Norte e Ituri) se abastecen diariamente de alimentos y otros
productos de primera necesidad en Uganda, sin que esto despierte ni odio
ni desconfianza, y que las carreteras y la fibra óptica son construidas
por los dos Estados con el aplauso de sus ciudadanos, es ilógico seguir
sospechando u odiando al otro cuando llega el momento de luchar juntos
contra la amenaza a la seguridad común”.
Por ello, la ONG congoleña advierte que “no se puede descartar que
quienes tienen interés en perpetuar la violencia o el terrorismo en el
este de la RDC figuren entre los que intensifican la campaña de odio, de
demonización mutua y de desconfianza entre los Estados de la región,
por temor a que una acción militar regional o internacional sinérgica
ponga fin a sus intereses”.
Para investigar los crímenes cometidos en la zona el Premio Nobel de la
Paz 2018, el médico congoleño Denis Mukwege, ha pedido la creación de un
tribunal penal internacional. “A pesar del estado de sitio establecido
en Kivu e Ituri” desde principios de mayo, “la situación de seguridad no
parece mejorar en estas provincias”, afirma el doctor Mukwege, que
insta al presidente Félix Tshisekedi a “solicitar la ayuda de las
Naciones Unidas y la adopción de una resolución del Consejo de Seguridad
para establecer un equipo de investigadores para exhumar las numerosas
fosas comunes del este del país y para recoger y preservar las pruebas
de los actos que podrían constituir crímenes de guerra, crímenes contra
la humanidad y crímenes de genocidio”.