Naandi, SUDÁN DEL SUR (Agencia Fides 16/09/2021) – “La Iglesia misionera quiere ser testigo del amor del Corazón de Cristo hacia todos los habitantes de esta remota aldea, gente que sufre tanto, maravillosa, sensible, que reza tanto, que ama tanto, que espera tanto”. Así lo ha querido compartir con la Agencia Fides el P. Christopher Hartley Sartorius, misionero en la diócesis de Tombura-Yambio, explicando el inicio de las obras de construcción de una pequeña iglesia en el interior del pequeño hospital de Naandi, donde es párroco.
“La iniciativa de construir esta pequeña iglesia surgió de las
peticiones de tanta gente pobre, de los enfermos y del personal médico
del hospital al que voy cada semana a celebrar la Palabra y distribuir
la Eucaristía. A veces nos reunimos unas cincuenta personas, un
testimonio de lo que decía el filósofo francés converso Paul Claudel:
‘El sufrimiento es cómplice de Dios’”.
“Las personas que se acercan a este pequeño hospital -continúa el
misionero- llegan con heridas físicas y espirituales. Por desgracia, a
menudo no pueden hacer mucho debido a sus condiciones de salud, pero lo
que no falta es la oración. Estas personas aman rezar”.
Ayer, 15 de septiembre, se celebró una ceremonia de bendición muy
sencilla para dar gracias por todos los que están haciendo posible la
construcción y el inicio de las obras de la iglesia. “La iglesia estará
dedicada a Santa Teresa del Niño Jesús, co-patrona con San Francisco
Javier de las obras misioneras de la Iglesia. Queremos encomendar a la
Santa a todas las personas que sufren para que ella, que dijo 'en el
corazón de mi madre la Iglesia, seré amor', nos cubra a todos con un haz
de rosas desde el cielo”, ha dicho para concluir el padre Christopher.