Lilongwe, MALAWI (Agencia Fides, 04/09/2021) - La Palabra de Dios es fuente de alimento y crecimiento espiritual. Su importancia en nuestra vida cotidiana nos obliga a conocerla y apreciarla plenamente. El mes bíblico, por tanto, ofrece a los católicos la oportunidad de seguir profundizando en su relación con Dios mediante la escucha atenta de su palabra”, dicen los obispos de Malawi en su mensaje para el mes bíblico que se celebra en septiembre.
Por ello, la Conferencia Episcopal de Malawi (ECM), a través de la
Comisión Pastoral, anima a todos los católicos a tener una Biblia,
leerla, meditarla y poner en práctica la Palabra de Dios.
La reflexión del mes bíblico de este año llega en un momento en que la
Iglesia universal celebra el Año de San José, uno de los personajes
bíblicos que obedecieron la voluntad de Dios en sus vidas. Los Obispos,
por tanto, invitan a toda la familia católica a meditar seriamente sobre
la vida de este Santo: “El Año de San José debe ser fecundo para todos
nosotros, el Padre obediente que protegió a María y a Jesús y enseñó a
su Hijo a hacer la voluntad de Dios. Debemos comprender plenamente que
la Biblia es la Palabra de Dios calificada por San Gregorio como la
carta de Dios, la fuente de todas las verdades. La existencia de la
Biblia es la mayor bendición que ha experimentado la humanidad”.
El coordinador bíblico de la archidiócesis de Lilongüe, el padre Henry
Zulu, ha explicado que la Iglesia ha organizado una serie de actividades
para orientar a los cristianos en las diócesis, las parroquias y las
pequeñas comunidades cristianas (SCC) durante todo el mes. El P. Zulu ha
pedido “a las familias que recen por la familia utilizando la Biblia;
todos los cristianos están invitados a escuchar programas bíblicos en
las emisoras de radio católicas; las parroquias y a los agentes de
pastoral traten de organizar retiros para los jóvenes durante las
vacaciones”.
La Iglesia comenzó a celebrar el Mes de la Biblia tras la declaración
del Santo Padre realizada en 2019, año en el que se celebra el 50
aniversario del apostolado bíblico establecido para promover la Palabra
de Dios entre los católicos.