Beirut, LÍBANO (Agencia Fides 10/09/2021) - Tras más de un año de parón, el Líbano tiene un
nuevo gobierno. El suní Najib Mikati, que desde el año pasado había
recibido del presidente Michel Aoun la tarea de formar un nuevo
gobierno, después de la oración del viernes se dirigió al palacio
presidencial para presentar al Jefe del Estado la lista de ministros que
someterá a votación del Parlamento para obtener la confianza. “La
puesta en marcha del nuevo gobierno”, señala, entre otras cosas, el
sacerdote maronita Rouphael Zgheib, director nacional de las Obras
Misionales Pontificias, “podría acortar el tiempo de espera para la
visita al Líbano que el Papa Francisco ha ‘prometido’ en repetidas
ocasiones, dado que la existencia de un gobierno en funciones en Beirut
siempre ha sido un requisito previo para una visita papal al País de los
Cedros”.
Según algunas indiscreciones que han circulado en los medios de
comunicación libaneses en las últimas horas, el gobierno estará
compuesto por 24 ministros. La mitad de los ministerios estarán
dirigidos por políticos y técnicos cristianos. Se dice que la
composición del equipo gubernamental es el resultado de un largo y
complicado trabajo de mediación, destinado a encontrar un difícil
equilibrio entre los partidos, empezando por los que dominan la escena
política libanesa (el Movimiento Patriótico Libre, el Partido "Futuro"
suní, los chiítas de Amal y los de Hezbolá). Según las mismas
indiscreciones, el Primer Ministro en funciones ha elegido a los
ministros en un intento de salvar la estructura gubernamental del riesgo
de ser bloqueada o socavada por el veto de uno solo de los componentes
políticos que la apoyarán. Los analistas libaneses contactados por la
Agencia Fides definen el gobierno anunciado por Mikati como un gobierno
"de transición", que tendrá sobre todo la tarea de enfriar las tensiones
sociales, buscar soluciones de emergencia a la crisis económica,
representar una entidad capaz de interactuar con los organismos
internacionales y llevar al país a las próximas elecciones generales,
que deberían celebrarse en mayo de 2022. Por el momento, las
reivindicaciones de protestas sistemáticas contra la clase política
libanesa, expresadas en las manifestaciones iniciadas en el otoño de
2019 y reavivadas por las dramáticas explosiones en el Puerto de Beirut
(4 de agosto de 2020) y la precipitada crisis económica, no parecen
haber encontrado representación política. “En cualquier caso”, - señala
el padre Zgheib en conversación con la Agencia Fides- la formación del
nuevo gobierno, aunque sea como solución temporal, deberá hacer frente
al sentimiento y a los presagios de disolución total del Líbano que
parecen cernirse sobre este tiempo, recordados con alarma la semana
pasada por el Sínodo de los Obispos Maronitas”. “En todo esto - añade el
padre Zgheib -, la formación de un nuevo gobierno podría tener
importantes implicaciones en relación con el deseo de visitar el Líbano
que el Papa Francisco ha manifestado en repetidas ocasiones. Esta visita
siempre había estado vinculada a la condición de que hubiera un
gobierno en funciones en Beirut. Ahora, la formación de un nuevo equipo
de gobierno en el Líbano aumenta la probabilidad de que esta visita
tenga lugar pronto. El Líbano no está lejos de Grecia, Malta y Chipre,
que son los destinos de uno de los viajes papales ya anunciados por el
Papa”.