Ciudad de México, MÉXICO (Agencia Fides, 04/04/2019) - “Bienvenida y compromiso para
respetar a los migrantes y sus necesidades, a través de hogares para
migrantes, parroquias y centros de recepción” son las medidas que
monseñor Alfonso G. Miranda Guardiola, obispo auxiliar de Monterrey y
secretario general de la Conferencia Episcopal de México, indica en una
entrevista con Fides al responder a la pregunta sobre la migración. “En
todo el país tenemos 120 centros de recepción y en la capital trabajamos
en conjunto con grupos religiosos distintos. Ofrecemos todo tipo de
ayuda, sobre todo, comida y medicinas”, explica el obispo.
“A través de hogares para migrantes, organismos sociales y eclesiales e
Iglesias tratamos de monitorear las caravanas para proteger a estos
migrantes de cualquier forma de violencia contra ellos, especialmente
contra las mujeres, los niños y las personas más vulnerables. Una de las
tareas de la Iglesia mexicana es alimentar a los hambrientos, vestir a
los desnudos y dar cobijo al forastero para proteger la integridad de
estas personas en su camino hacia una vida mejor”, asegura monseñor
Miranda Guardiola. Los migrantes también son acompañados en todo lo
necesario gracias a la iniciativa individual “de los fieles, obispos,
sacerdotes y parroquias que se encuentran en la ruta migratoria”.
Además, los obispos mexicanos se muestran unánimes y solidarios con la
declaración del presidente de la Conferencia Episcopal de Estados
Unidos, el cardenal Daniel DiNardo, con respecto a “la orden del
presidente Trump de financiar la construcción del muro en la frontera
entre Estados Unidos y México”.
“Nuestros hermanos obispos, en ambos lados de la frontera se oponen y
sugieren cambios en la legislación actual, porque dificulta que los
solicitantes de asilo y a los menores no acompañados accedan a la
protección”, reiteraron el cardenal y monseñor Joe S. Vásquez,
presidente de la Comisión para las Migraciones.
Los obispos mexicanos dicen que están preocupados por las acciones del
presidente y la construcción del muro, permaneciendo firmes en la visión
del Papa Francisco de “construir puentes y no muros”: “Exhortamos al
Pueblo de Dios a en las caravanas que llegan a la frontera a Cristo
necesitado y, por lo tanto, dar a estas personas el apoyo que necesitan.
No les consideren criminales”, recuerdan.
El episcopado también lamenta que los migrantes deban esperar “su turno
para comparecer ante un juez estadounidense” para averiguar si recibirán
o no asilo. Se está organizando un alojamiento decente para los
refugiados privados de asilo en territorio estadounidense. Los obispos
se oponen a “la falta de representación legal en el juicio ante el
tribunal” y exhortan a los fieles a “unirse al Señor para abrazar,
proteger, promover e integrar al inmigrante, como invitó el Papa
Francisco a hacer durante la Jornada Mundial del Migrante y del
Rifugiado de 2018”.