La Paz, BOLIVIA (Agencia Fides, 04/04/2019) – Bolivia tendrá una ley que pretende regularizar
la actividad de los grupos evangélicos y aymaras diez años después de
la aprobación de la Constitución, que garantiza la plena libertad
religiosa y el culto en el país. De acuerdo con la nota enviada a la
Agencia Fides, la norma aprobada por la Asamblea Legislativa, ahora en
espera de la firma del Presidente Evo Morales, obliga a las iglesias
evangélicas de reciente creación y a los "amautas" (sacerdotes aymaras)
que profesan los cultos andinos, a pagar Impuestos y ha registrarse de
acuerdo a la legislación laboral. Al mismo tiempo, prohíbe la
distribución de recursos "directa o indirectamente entre sus miembros".
La ley fue aprobada a pesar de que la Constitución garantiza la libertad
de culto y las creencias espirituales. La razón principal, según Lino
Cárdenas, presidente del Comité Constitucional de la Cámara de
Diputados, es que el país ahora tiene 398 iglesias registradas. "Las
iglesias tienen todo el derecho de profesar la fe, pero también tienen
obligaciones ante el estado, que deben regularlas para garantizar que la
población no sea engañada", explicó Cárdenas a la prensa. Añadió que de
esta manera intentamos proteger a las personas de los engaños
económicos. Luego agregó: las iglesias pagarán un impuesto establecido
para las instituciones sin fines de lucro y las "amautas" deberán
registrarse y seguir un reglamento.
Según los datos recopilados por la Agencia Fides, en Bolivia las
prácticas de los "amautas" o guías espirituales de la cultura aymara
están profundamente arraigadas, que proliferaron con la llegada de
Morales al poder en 2006. Es cierto que Morales había promovido las
prácticas y la actividades de las tradiciones andinas, pero también es
cierto que numerosas guías espirituales falsas se han difundido solo con
el propósito de fraude.
La Iglesia católica ha comentado positivamente sobre la ley en
discusión, destacando que es un paso adelante para la comunidad nacional. "Se han aclarado aspectos importantes, como la
personalidad jurídica, el problema fiscal, entre otros", dijo el
secretario general de la Conferencia de Obispos de Bolivia, Mons.
Aurelio Pesoa Ribera, O.F.M. Obispo auxiliar de la paz, ante la prensa
local. "Como iglesia católica presentamos nuestras relaciones económicas
al estado cada año", agregó Mons. Pesoa.
Según el censo de 2001, Bolivia tenía aproximadamente 10 millones de
habitantes en ese momento, de los cuales el 78% se declaró católico, el
16% protestante o evangélico, el 3% declaró que profesaban otras
religiones de origen cristiano y el 2,5%. % de no practicar ninguna
religión. El censo de 2012 no pedía creencias o religión, pero los
grupos evangélicos dijeron que contaban con unos cuatro millones de
fieles.