Brasilia, BRASIL (Agencia Fides, 09/04/2019) - Formación misionera, mision ad gentes,
animación misionera y compromiso social profético: estas son las cuatro
prioridades identificadas por la 36 asamblea del Consejo Nacional
Misionero (COMINA) para preparar el Programa Misionero Nacional. La
asamblea se celebró del 4 al 7 de abril en Brasilia, en la sede de las
Obras Misionales Pontificias.
Según la información publicada por la Conferencia Episcopal y enviada a
la Agencia Fides, el COMINA continúa trabajando en la redacción del
texto que se presentará a la asamblea de mayo de la Conferencia
Episcopal de Brasil (CNBB). Para cada prioridad se proponen tres
proyectos, que deberían ayudar a despertar la misión y la actividad
misionera de la Iglesia en Brasil.
64 personas asistieron a la asamblea del COMINA, incluidos
representantes de los diversos consejos misioneros, organizaciones
laicas e institutos de vida religiosa de las 18 regiones de que
corresponden a la Conferencia Episcopal. “Una vez aprobado, el programa
ofrecerá líneas de acción que cada región podrá llevar a cabo de acuerdo
con su propia realidad”, explicó el obispo auxiliar de São Luís y
presidente de la Comisión para la Acción Misionera de la CNBB, monseñor
Esmeraldo Barreto Farias. El deseo es que la Iglesia en Brasil “pueda
ser más misionera y, caminando juntos, viviendo este gran espíritu
misionero, pueda contribuir a construir un Brasil que sea justo,
pacífico y fraterno”.
La Asamblea del COMINA fue precedida por la reunión de la Comisión con
los Obispos responsables de la acción misionera a nivel regional. Los
obispos trabajaron en las conclusiones del proceso de elaboración del
Programa Nacional Misionero, resultado de las asambleas que tuvieron en
las regiones a lo largo de 2018. La reunión también evaluó el trabajo de
la Comisión durante el período de cuatro años, con especial atención a
las experiencias misioneras, a los congresos misioneros y a las misiones
populares. “Todo esto nos ha ayudado a tener una mayor conciencia
misionera, y esto es lo que queremos: hacer que cada persona bautizada,
cada cristiano, pueda descubrir que está llamado por Dios para seguir a
Jesucristo y vivir la misión en la familia y en los diversos entornos
donde se encuentre”, explicó monseñor Barreto Farrias.
Los obispos reflexionaron sobre el proyecto misionero ad gentes, sobre
las iniciativas dentro de la CNBB y sobre las que son regionales, en el
contexto de la vida misionera fuera de Brasil: “Es sorprendente ver lo
que sucede en Timor Oriental; en Guinea Bissau con unos 30 brasileños
trabajando allí; o la presencia misionera en Mozambique donde los
brasileños son más de 115 hombres y mujeres, laicos, sacerdotes,
religiosos y religiosas.