Chattogram, BANGLADESH (Agencia Fides, 09/04/2019) - “Hoy podemos decir con certeza, con alegría
y emoción, que los católicos en Bangladesh somos el fruto del trabajo
misionero y que la misión es nuestra vocación”. Son las palabras del
obispo Moses Costa, arzobispo de Chattogram y secretario de la
Conferencia de Obispos de Bangladesh, para la Agencia Fides en
preparación del Mes Misionero Extraordinario de octubre de 2019.
En una carta pastoral escrita a su comunidad diocesana y enviada a la
Agencia Fides, el arzobispo recuerda: “2018 fue un año lleno de alegría
para nosotros, los católicos en Bangladesh: recordamos respetuosamente a
quienes sembraron las semillas del cristianismo y ayudaron a escribir
una historia gloriosa y santa. Celebramos 500 años desde la llegada de
la fe cristiana a Bengala Oriental (1518-2018). Después llegaron a
Chattogram los primeros portugueses para dedicarse al comercio. Durante
los primeros 80 años no hubo un sacerdote para su cuidado pastoral o
para celebrar los sacramentos. En 1598 llegó el padre jesuita indio
Francesco Fernández, el primer misionero católico en esta tierra, quien
por su fe cristiana fue torturado y murió en la esclavitud el 14 de
noviembre de 1602. Es el primer mártir de Bengala, recordando esta
historia con emocióncelebramos nuestro Jubileo de la presencia de la fe
cristiana en Chattogram”.
El arzobispo destaca cómo los sacerdotes, las religiosas y los fieles
son “misioneros como los discípulos de Jesucristo”. Y en la carta
explica: “Una vez recibimos la fe cristiana de misioneros extranjeros,
pero hoy es el momento de convertirnos en misioneros ad gentes para
llevar la Buena Nueva”. A los sacerdotes y consagrados les dice que
“están específicamente llamados a la obra misionera. Suigiendo a
Jesucristo abandonan su hogar y dedican toda su vida a la obra
misionera”, incluso yendo “a nuevos lugares, con nuevas culturas,
costumbres e idiomas, donde predicar el Evangelio y también padecer el
sufrimiento y la persecución”.
Los laicos, recordó, “participan en el trabajo misionero involucrándose
en estructuras seculares y llevando a cabo servicios sociales. Hoy en
día, cumplir con las obras de misericordia es el mejor trabajo misionero
para los laicos”, aseguró. Además, los misioneros enviados a tierras
lejanas “necesitan todo el apoyo y la oración que los laicos les puedan
ofrecer”, subrayó. El arzobispo recordó que “en Bangladesh, el anuncio
del Evangelio aún no ha llegado a muchos lugares, y muchos esperan saber
sobre Jesucristo. Por eso, debemos trabajar más activamente como
misioneros, tanto los sacerdotes y religiosos como los laicos”.
Monseñor Costa concluye: “En los últimos 500 años, me he dado cuenta de
que hemos tenido vida, fe cristiana, misioneros, catequistas, buenos
líderes y nos hemos convertido en miembros del Reino de Dios. Ahora es
el momento de devolver lo que hemos recibido. Es hora de enviar
misioneros a otros países. Ahora el Señor nos llama a predicar su
mensaje”.
Bangladesh, de 166 millones de habitantes, en su mayoría musulmanes,
solo el 0.3% de la población es cristiana. En todo el país hay
aproximadamente 4 millones de católicos. La archidiócesis de Chattogram
cuenta con 30.269 católicos.