Natore, BANGLADESH (Agencia Fides, 04/04/2019) - Una comunidad católica en Bangladesh está
conmocionada por el secuestro de una joven, Teresa Sheuly Rozario, de 19
años, que ha terminado en manos de traficantes de seres humanos. Otra
mujer, Ranjita Das y su hija de tres años también fueron secuestradas
con ella pero, en este caso, con final feliz porque fueron rescatadas.
Sin embargo, no hay noticias de Teresa Sheuly Rozario desde el 22 de
marzo. Todas son miembros de la iglesia católica de Bonpara a Natore, en
la diócesis de Rajshahi, en el norte de Bangladesh.
Teresa, de diecinueve años, participa activamente en la parroquia. Su
padre, Pakrashus Rozario, cuenta a Fides: “Nuestra hija iba a la
iglesia. Era una alumna brillante y soñaba con un buen trabajo.
Desapareció, fue secuestrada y estamos muy preocupados”. Pakrashus
Rozario y su esposa e hijos la buscan por todas partes: “Mi esposa se
está enfermando, no come, llora y reza a Jesucristo y a la Virgen
María”. Los padres presentaron una denuncia ante la policía de Natore en
el norte de Bangladesh. La policía conoce de la actividad de estos
traficantes de personas en busca de mujeres jóvenes. La parroquia ha
solicitado a la policía que busque sin descanso a Teresa Sheuly Rozario.
Mahmad Rafiq, inspector de la estación de policía de Natore, relata a
Fides: “Estamos buscando a Hasan y otros traficantes. Creemos que hay
una banda de traficantes de personas en esta zona”.
El testimonio de Ranjita Das, de 28 años, lo pone de manifiesto. El 5 de
marzo regresaba a casa de la escuela con su hija de tres años. Dos
mujeres con burka la detuvieron y le dijeron que podía ser beneficiaria
de un plan de construcción de viviendas financiado por el gobierno. Le
ofrecieron comida, pero la mujer perdió el conocimiento: al despertarse
se encontró en un lugar desconocido, dentro de una habitación cerrada
controlada por el musulmán Athur Rahman Hasan. En el pasado, el hombre a
menudo se había presentado a la aldea, declarándose falsamente como
miembro del gobierno local dispuesto a ayudar a las familias
necesitadas. Hasan aseguró que quería casarse con Ranjita, quien lo
rechazó. Permaneció prisionera unos días. Amal, el marido de Ranjita,
pidió ayuda a la policía local y a los fieles de la iglesia. Ranjita
logró hacer una llamada telefónica a su hermana, informándole del
secuestro. El 27 de marzo su hermano mayor la encontró y la salvó,
mientras
la policía buscaba a Hasan. La familia de Ranjita pide “un castigo
ejemplar para los traficantes”.
Bangladesh es una de las áreas de Asia donde el fenómeno de la trata de
personas está más presente. Según las cifras reportadas por el periódico
Daily Star, entre febrero de 2012 y junio de 2018, se registraron 4.152
casos de secuestros debidos a la trata de personas pero solo 25
personas fueron condenadas.
Un estudio realizado por la Indian Border Security Force indica que
alrededor de 50.000 niñas de Bangladesh son secuestradas y llevadas a la
India cada año. Existen informes policiales de bandas de traficantes de
personas en Libia e Irán que secuestran a mujeres de Bangladesh y las
mantienen como rehenes. Las víctimas de estas redes de trata son sobre
todo las personas más necesitadas.