Amman, JORDANIA (Agencia Fides, 04/04/2019) - En Jordania, al tiempo que el Parlamento discute
el cambio en las leyes que rigen el estatus personal, también las
iglesias se han embarcado en un camino de revisión de las reglas
canónico-eclesiásticas que determinan el estatus de los cristianos del
Reino Hachemita con la intención de eliminar las disposiciones que
penalizan a las mujeres en materia matrimonial y hereditaria.
En Jordania, la ley temporal sobre el estatus personal, aprobada en
2010, regula cuestiones como el matrimonio, el divorcio y la herencia, y
se basa en gran medida en los principios de la ley islámica. Esta
legislación no se aplica a los ciudadanos de fe cristiana, para quienes
las cuestiones relativas al estatus personal están sujetas a las normas
definidas por las respectivas autoridades eclesiásticas. Estas
disposiciones -esta es la orientación predominante en las diversas
iglesias presentes en Jordania- deben ser renovadas, ya que el marco
social actual ya no se corresponde con el marco en el que fueron
esbozadas, en la época otomana. En concreto habrá que modificar las
normas relativas a las cuestiones matrimoniales y hereditarias que
siguen determinando situaciones y prácticas caracterizadas por una
evidente disparidad en detrimento de la mujer. Por ejemplo, las normas
que penalizan a las mujeres solteras y sin hijos en la distribución de
las cuotas de herencia son
objeto de las instancias de reforma.
El archimandrita ortodoxo griego Christoforos Atallah, según informan
los medios de comunicación jordanos, anunció que la Iglesia ortodoxa
griega ha creado un comité de juristas llamado a ofrecer propuestas para
renovar las normas eclesiásticas relativas al estatus personal de los
cristianos ortodoxos. Las nuevas normas, incluidas las relativas al
derecho matrimonial, serán examinadas en los próximos meses por el
Sínodo del Patriarcado Ortodoxo Griego de Jerusalén. Un proceso similar
de revisión ha sido iniciado por la Iglesia católica latina, con la
contribución del padre Shawqi Baterian, canonista y juez de la corte
eclesiástica de Jerusalén y Amman. Las nuevas leyes sobre el estatus
personal -explicó el padre Baterian- tendrán por objeto garantizar la
plena igualdad de derechos entre hombres y mujeres en las familias
católicas de rito latino.
Todas las iglesias en Jordania han definido desde hace mucho tiempo el
umbral de los 18 años como la edad mínima para contraer matrimonio, con
excepciones que siempre deben ser autorizadas por el obispo.
Precisamente el aumento definitivo de la edad mínima para contraer
matrimonio es uno de los puntos centrales del debate parlamentario sobre
la revisión de las leyes sobre el estatus personal actualmente en vigor
para los ciudadanos de religión islámica, quienes representan el 92% de
la población jordana.
La actual Ley sobre el Estatus Personal establece que la edad mínima
para contraer matrimonio es de 18 años, pero los jueces de los
tribunales islámicos pueden autorizar el matrimonio de niños de entre 15
y 18 años si "el matrimonio es necesario (y en su interés)". En la
actualidad, los sectores políticos y sociales que se oponen al fenómeno
de las llamadas "niñas esposas" pretenden que se reconozca al menos la
edad de 16 años como umbral mínimo para contraer matrimonio.
La gran mayoría de los menores casados en Jordania son niñas. Según el
informe estadístico anual de 2017 del Departamento de Justicia Suprema
de Jordania, las autoridades jordanas registraron 77.700 contratos
matrimoniales en 2017, con 10.434 casos (13,4%) en los que la esposa era
menor de 18 años.