El p. Saleh Diego, Vicario General de la Arquidiócesis de Karachi y director de la Comisión Episcopal de Justicia y Paz, está de acuerdo, pidiendo a las autoridades francesas “que intervengan para evitar tales acciones que están arruinando la unidad y la paz entre pueblos de diversas religiones”.
El arzobispo Francis Shaw, quién dirige la comunidad católica en Lahore, ha comentado: “Es triste para nosotros, estamos unidos con nuestros hermanos musulmanes y somos solidarios con las víctimas del terrorismo en Europa. Hacemos un llamamiento a la Unión Europea, a las Naciones Unidas para que desarrollen leyes según las cuales ningún país pueda deshonrar al Profeta o al Libro Sagrado de ninguna religión: esto siembra el odio entre la humanidad y afecta al amor, la fraternidad y unidad entre personas de diferentes religiones, alimentando el fanatismo y el terrorismo, que es algo siempre injustificado”.
El fraile capuchino p. Abid Habib OFM Cap, residente en Lahore, ha querido explicar a la Agencia Fides: “Deploramos el acto del presidente francés Emmanuel Macron por haber dado permiso para que se vuelva a publicar la caricatura ofensiva del profeta Mahoma. Aconsejamos a los hermanos y hermanas musulmanes de Europa que no reaccionen con violencia, sino que hagan solo lo que sea beneficioso para todos. Es importante dialogar y tratar de eliminar la islamofobia a través del entendimiento mutuo”.
Los cristianos en Pakistán, en todo Pakistán, concluye, condenan todo acto blasfemo y sacrílego contra las religiones, que arruina la paz del mundo y el espíritu de fraternidad entre los pueblos, avivando el fuego de la violencia terrorista.