CIUDAD DEL VATICANO (http://press.vatican.va - 5 de febrero de 2019).- El documento "Fraternidad humana por la paz mundial y la convivencia
común", firmado por el Papa y el Gran Imán de Al-Azhar, representa un
paso de gran importancia en el diálogo entre cristianos y musulmanes y
un poderoso signo de paz y esperanza para el futuro de la humanidad.
El Documento es un llamamiento acuciante para responder con el bien
al mal, para fortalecer el diálogo interreligioso y promover el respeto
mutuo, para bloquear el camino a aquellos que soplan sobre el fuego del
choque de civilizaciones.
En Abu Dabi, FRANCISCO y Al-Tayyib han indicado juntos un camino de
paz y reconciliación que pueden recorrer todos los hombres de buena
voluntad, no solo los cristianos y los musulmanes.
El Documento es valiente y profético porque enfrenta, llamándolos por
nombre, los temas más urgentes de nuestro tiempo sobre los cuales los
que creen en Dios están llamados a interpelar sus conciencias y a asumir
con confianza y decisión su responsabilidad de dar vida a un mundo más
justo y solidario.
Con palabras inequívocas, el Papa y el Gran Imán advierten de que
nadie está autorizado a instrumentalizar el nombre de Dios para
justificar la guerra, el terrorismo y cualquier otra forma de violencia.
Y reafirman que la vida debe salvaguardarse siempre, al igual que los
derechos de las mujeres deben ser plenamente reconocidos, rechazando
cualquier práctica discriminatoria contra ellas.
Frente a una humanidad herida por tantas divisiones y fanatismos
ideológicos, el Pontífice y el Gran Imán de Al-Azhar muestran que
promover la cultura del encuentro no es una utopía, sino la condición
necesaria para vivir en paz y dejar a las generaciones futuras un mundo
mejor que aquel en que vivimos.